La ola de incendios en España evidencia la necesidad urgente de reforzar la prevención y la autoprotección
La Asociación Española de Sociedades de Protección contra Incendios insta a anticiparse al fuego con medidas integrales y cultura ciudadana para evitar tragedias como las de este verano
La actual ola de incendios forestales que afecta a España deja un balance devastador: tres personas fallecidas, varios heridos —algunos en estado crítico—, miles de evacuados y decenas de miles de hectáreas arrasadas en pocos días. El fuego se extiende desde Galicia hasta Andalucía, pasando por Extremadura, Castilla y León, la Comunidad Valenciana y Madrid, obligando a desalojar núcleos habitados y dejando paisajes calcinados.
Con múltiples focos activos, el país permanece en alerta máxima: evacuaciones masivas, carreteras y líneas ferroviarias cortadas, y la Unidad Militar de Emergencias (UME) desplegada. A este escenario se suma un grave impacto ambiental, con la liberación de grandes cantidades de CO₂, partículas y gases tóxicos que deterioran la calidad del aire y del agua, y la destrucción de ecosistemas cuya recuperación podría tardar décadas.
La Asociación Española de Sociedades de Protección contra Incendios (Tecnifuego) ha expresado su pesar por las víctimas y su reconocimiento al trabajo de bomberos, brigadas forestales, voluntarios, fuerzas de seguridad y la UME. Su vicepresidente advierte: “Los incendios son cada vez más rápidos, peligrosos y menos predecibles. Afrontarlos exige anticiparse, no solo reaccionar”.
Prevención integral y autoprotección
Tecnifuego subraya que la lucha contra el fuego debe comenzar meses antes con limpieza de montes, cortafuegos, reducción de biomasa e instalación de sistemas de detección temprana. También reclama protocolos unificados, formación avanzada y recursos suficientes para los equipos de extinción, así como fomentar una cultura ciudadana de autoprotección.
La asociación propone tres niveles de acción: planificación del paisaje, adaptación de edificaciones y formación ciudadana. Entre las recomendaciones para zonas de riesgo destacan mantener despejadas las áreas próximas a viviendas, evitar setos inflamables, revisar tejados, instalar sistemas de protección, asegurar cortafuegos y rutas de evacuación, y registrar planes de autoprotección.
Cómo actuar si sorprende un incendio
En caso de verse atrapado por un fuego, los expertos insisten en seguir las instrucciones de las autoridades, alejarse en dirección contraria al viento, evitar zonas con vegetación densa, cubrir nariz y boca con un paño húmedo, no atravesar humo o llamas y buscar refugio seguro si no es posible evacuar.
El mensaje final es claro: la protección no puede depender solo de la última línea de extinción, sino de una prevención sostenida y coordinada que involucre a toda la sociedad.