Carballiño (Ourense) saborea su ‘Festa do Pulpo’ pese al calor
La 63ª edición reunió a miles de visitantes que hicieron largas colas para degustar el cefalópodo al estilo tradicional
Carballiño volvió a convertirse este domingo en la capital gallega del pulpo con la celebración de la 63ª Festa do Pulpo, declarada de Interés Turístico Internacional. Ni el sol abrasador ni las altas temperaturas pudieron frenar a las miles de personas que acudieron a degustar cientos de kilos de cefalópodo, preparados con maestría por las pulpeiras de Arcos.
Más de 60 pulpeiros se instalaron en la villa, con mayoría concentrada en el centro urbano, mientras que 14 optaron por el Parque Municipal.
En ambos casos, las largas colas a la hora de la comida fueron la prueba más clara del éxito de la cita, que también llenó tabernas y los más de 200 puestos de venta de alimentación, textil, bebidas y helados.El recinto oficial estrenó este año nueva ubicación y colgó el cartel de entradas agotadas, sumando al sabor del pulpo la música del Festival Folclórico.
Entre el público, autoridades locales, provinciales y autonómicas compartieron mesa y mantel, encabezadas por el teniente alcalde, José Castro, y el edil de Turismo, Manuel Dacal, anfitriones de representantes de Noventa Padovana —localidad italiana hermanada con Carballiño—, así como del conselleiro de Comercio, Emprego e Emigración, José González; el delegado de la Xunta en Ourense, Manuel Pardo; el presidente del Parlamento de Galicia, Miguel Santalices; el diputado provincial Rosendo Fernández y varios alcaldes de la comarca.
Con un ambiente festivo que combinó gastronomía, tradición y hermanamiento internacional, la Festa do Pulpo de Carballiño volvió a demostrar que, incluso bajo un sol inclemente, la pasión por el buen pulpo no entiende de termómetros.