Lunes 20/11/2017. Actualizado 17:10h

  • this image alt

elconfidencialdigital.com elconfidencialdigital.com

La web de las personas informadas que desean estar más informadas

·Publicidad·

España tiene rey

Tenemos rey. Es el balance que realicé anoche tras ver y escuchar el discurso navideño de Felipe VI. Ya lo sabía, desde mucho antes de su proclamación, pero ese convencimiento quedó de nuevo refrendado.

Ya la escenografía elegida y el lugar, el salón del trono del Palacio Real, fueron un acierto, porque han dado solemnidad y cuajo a la comparecencia, en unas circunstancias también singulares.

El rey se expresó con rotundidad, claridad y convencimiento, lo que trasladó una sensación de confianza a los ciudadanos, en un momento complicado para este país tras las elecciones últimas. Habló a la gente.

Comenzó apelando a la voluntad de entendimiento y acabó con lo mismo. Destacó el sentimiento de orgullo como nación, al remachar que España es un gran país, un gran estado, donde se valora también la diversidad. Una nación que se ha construido y se construye con la aportación de todos. Insistió en lo que nos une como país y como pueblo,  un gran estado, construido por la voluntad de todos los españoles.

Habló de la monarquía parlamentaria, de la soberanía que reside en las Cortes, de la necesidad de diálogo para afrontar la nueva situación política surgida de las elecciones, de consolidar lo conseguido, y aludió a la corrupción al hablar de unas instituciones que estén regidas por el rigor, la rectitud y la integridad.

Los intereses generales deben primar sobre los particulares, con respeto al cumplimiento de las leyes y sin que existan imposiciones de unos pocos, en lo que constituyó, otra vez sin citarlo en concreto, una alusión a Cataluña y al problema secesionista. Entendimiento, convivencia, respeto al orden constitucional.

Habló de la necesidad de mejorar la economía, de crear empleo digno, de fortalecer los servicios sociales y luchar contra la desigualdad. De Europa, el terrorismo y los refugiados. El mundo exige naciones fuertes, unidad y solidarias, remachó.

Terminó con un mensaje de serenidad y tranquilidad, un mensaje de esperanza. De darse la mano y no la espalda. Tengamos fe, creamos en nuestro país: los españoles nunca nos hemos rendido.

Un mensaje, en fin, pronunciado con fuerza, convicción y con emoción, llegando a la gente.

Lo dicho. España tiene un rey.

editor@elconfidencialdigital.com

Twitter: @JoseApezarena


    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

Sobre el autor...

José Apezarena

·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·