Inesperada mención de una audiencia con Felipe VI en la agenda de Margarita Robles

Las reuniones entre el rey y los ministros nunca se reflejan en sus agendas

Felipe VI junto a la ministra de Defensa, Margarita Robles.
Felipe VI junto a la ministra de Defensa, Margarita Robles.

Las funciones del rey en una monarquía parlamentaria como la española son siempre algo vagas.

En la Constitución de 1978 se le otorga el papel de arbitrar y moderar el funcionamiento de las instituciones. Ese papel de árbitro y moderar se suele traducir en unos términos acuñados por el teórico británico de la monarquía parlamentaria Walter Bagehot: “Animar, prevenir, ser consultado”.

Para “animar, prevenir y ser consultado” respecto a las actuaciones del Gobierno se celebran con frecuencia despachos del rey con el presidente, y también con ministros.

Los despachos del rey con el presidente se daban por hecho que se celebraban cada semana, si bien en esta etapa de Pedro Sánchez se ha publicado en algunos medios que los despachos son menos frecuentes, y en ocasiones no son en reuniones presenciales, en el Palacio de la Zarzuela, sino con llamadas telefónicas o videoconferencias.

También los ministros acuden en ocasiones a ver al rey y le informan de cuestiones de su ámbito de competencia. Se da por hecho que pasan con especial frecuencia los ministros de Asuntos Exteriores y de Defensa, ya que las relaciones internacionales y las Fuerzas Armadas son dos ámbitos en los que la Constitución otorga al rey un papel de máximo representante o mando.

Incluso otros altos cargos despachan (o han despachado en épocas anteriores) directamente con el jefe del Estado, como el director del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y el Jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD).

Salvo casos muy contados de despachos del rey con el presidente (el habitual del mes de agosto en Marivent, y alguno en tiempos excepcionales, como durante el desafío independentista en Cataluña), estas reuniones no se anuncian públicamente, ni de ellas se informa una vez concluidas. Son parte del “trabajo de despacho” del rey que no trasciende, a diferencia de los actos públicos que se anuncian en la agenda oficial y de los que luego la Casa del Rey informa con notas de prensa e imágenes.

Todo este contexto sirve para justificar lo poco habitual que resulta, como ocurrió este lunes 24 de marzo, que la agenda oficial del Ministerio de Defensa recoja que la ministra tiene prevista una “Audiencia con SM el Rey en el Palacio de la Zarzuela”.

La cita se colgó días antes en la web del Ministerio de Defensa. Margarita Robles tenía previsto recibir el lunes por la mañana al comandante en jefe de la Armada de Chile, y para las 17:00 tenía fijada esa Audiencia con SM el Rey en el Palacio de la Zarzuela, una referencia totalmente inusual en la agenda pública de la ministra.

Esa audiencia del rey con Margarita Robles no ha aparecido ni en la agenda de la Casa del Rey ni en la de La Moncloa. El rey tuvo un acto de Iberdrola por la mañana cerca de Madrid, y por la tarde no tenía actividad pública prevista.

Como se ha indicado, las agendas oficiales que difunden la Casa del Rey, Presidencia del Gobierno y los ministerios no suelen incluir los despachos entre el rey y el presidente o un ministro, aunque sí se producen.

La pandemia también supuso una excepción a esta costumbre. Con la actividad política medio paralizada por la crisis sanitaria, y el Gobierno gestionando una situación inédita de estado de alarma y confinamiento domiciliario de la población, la Casa del Rey sí difundió fotos de reuniones que Felipe VI iba manteniendo con ministros: Sanidad, Transportes, Interior, Asuntos Económicos, Defensa, Asuntos Exteriores... así hasta 14 ministros en menos de un mes.

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