Ni coches blindados ni caballos: el secreto de los casi 400 kilos que abren paso a Felipe VI y mandatarios extranjeros

Entramos en la Sección de Motos de la Guardia Real: así se forjan los especialistas que escoltan a los reyes

 

 

  1. La reina indiscutible del protocolo español
  2. Un desafío técnico de 400 kilogramos
  3. Mantenimiento de museo en El Pardo
  4. Estrategia de seguridad y cápsulas de servicio
  5. Integración y presencia femenina en la unidad

La reina indiscutible del protocolo español

Dentro de la Sección de Motos de la Guardia Real, existe una unidad que destaca por su brillo y su sonido inconfundible. Las Harley-Davidson Electra Glide son las encargadas de abrir paso en las comitivas más importantes de España. 

Aunque el cuerpo utiliza otras marcas, como BMW, para servicios logísticos, la Harley es la pieza maestra del protocolo y la escolta de honor. 

Actualmente, la unidad cuenta con 32 motos oficiales asignadas a 32 guardias, a las que se sumaron 14 unidades nuevas entre 2014 y 2025, consolidando una sección que comenzó a trabajar en 1948 pero que se asentó definitivamente en 1975, con la llegada de Juan Carlos I al trono. 

Un desafío técnico de 400 kilogramos

Estas máquinas, que alcanzan los 400 kilos de peso con el depósito lleno, exigen para su maneja una preparación física excepcional. Según ha podido saber Monarquía Confidencial, el proceso de selección de los conductores es sumamente riguroso. 

Para acceder al curso de 9 semanas organizado por la propia Guardia Real, el aspirante debe poseer el carné de moto deslimitado, experiencia previa, y superar pruebas de nivel inicial. La formación se divide en tres etapas críticas: fase de campo de un mes, fase de carretera en circuitos como el Jarama o el INTA para perfeccionar la técnica de escolta, y fase final específica para dominar las Harley-Davidson en formación.

Mantenimiento de museo en El Pardo

En el Cuartel de la Reina y la Princesa, el mantenimiento es casi una obsesión diaria. Tal como asegura el brigada Cordobés a MC, todas las motos salen revisadas antes de cada servicio, bajo el asesoramiento constante del taller. 

Una vez al año se realiza una revisión integral, que incluye presiones de aceite y ajustes técnicos, independientemente de si han superado el kilometraje. El objetivo es que luzcan impecables, ya que estas motos representan la imagen de España ante mandatarios de todo el mundo.

Estrategia de seguridad y cápsulas de servicio

La labor de los motoristas va mucho más allá del desfile. Los guardias reciben instrucción en tiro policial y defensa personal, manteniéndose en comunicación constante a través de sistemas integrados en el casco. 

Su coordinación es total con otras fuerzas de seguridad: colaboran con la Policía Nacional en visitas de Estado y con la Guardia Civil cuando se trata de los desplazamientos de los reyes. Un momento ‘crítico’ es el Día de la Fiesta Nacional, cuando la sección debe escoltar simultáneamente al rey y a la princesa por carretera, manteniendo cápsulas de seguridad perfectas.

“Aunque van en coches separados, la cápsula de protección es la misma para los dos miembros de la Familia Real”, apunta el brigada Cordobés. 

Integración y presencia femenina en la unidad

Por otro lado, la historia reciente de la sección también refleja la evolución de la sociedad. Fuentes oficiales de la Guardia Real confirman que ha habido cuatro mujeres en la historia de la unidad. 

La última de ellas, que permaneció unos cuatro años en la sección, superó las mismas pruebas de selección y el mismo curso técnico que sus compañeros varones. 

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