TVE recorta la cobertura informativa de la monarquía

El programa sobre la Casa Real “Audiencia abierta” pasa a emitirse los sábados por la mañana y suprime la cobertura exterior: no ha viajado a Egipto

Crece la ‘Leonormanía’: la princesa multiplica la audiencia de TVE.
Crece la ‘Leonormanía’: la princesa multiplica la audiencia de TVE.

RTVE ha decidido introducir cambios de calado en Audiencia Abierta, el espacio que desde hace más de una década informa sobre la actividad institucional de la Casa Real. La cadena pública ha eliminado los viajes internacionales y lo ha desplazado a una franja horaria de menor visibilidad: los sábados, a las 10 de la mañana.

La decisión ha generado malestar en el equipo, que considera que se trata de una forma de restar impacto al programa sin llegar a cancelarlo.

Les han vuelto a esconder. Ahora salen a las 10 de la mañana los sábados. Es una pena: no se atreven a quitarlo porque tiene una buena audiencia y sería un escándalo”, señalan desde el entorno del espacio.

Un aviso adelantado

A finales de 2023, Monarquía Confidencial adelantó que el programa atravesaba una situación delicada. Según publicó, “Televisión Española emite desde hace más de once años el programa Audiencia Abierta, dedicado a la actividad oficial del Jefe del Estado y la Corona. Ahora ese espacio está en peligro de ser suprimido por la dirección de TVE”.

El programa fue creado en 2012, presentado por Carmen Romero Se emitía semanalmente durante media hora, los sábados al mediodía, con el objetivo de acercar la Jefatura del Estado y la Monarquía parlamentaria al espectador, informando con rigor y objetividad.

A pesar de su trayectoria, fuentes citadas por Monarquía Confidencial ya alertaban de cambios inesperados:

“Los seguidores del programa no sabían que habría cambios. Algunos avisaron por mensaje a familiares y amigos cercanos del nuevo horario”.

El giro resultaba aún más incomprensible porque, según los datos, Audiencia Abierta estaba situado segundo en su franja, solo por detrás de Informe Semanal. Para algunos, se trataba de “una estrategia para eliminar de la parrilla, en un futuro no muy lejano, el programa de los reyes”.

Problemas de cobertura

La reubicación horaria y la supresión de viajes internacionales complican la labor del equipo. Un ejemplo claro es la Pascua Militar del 6 de enero, una de las ceremonias más relevantes de la Casa Real, que TVE cubre con un gran despliegue. Sin embargo, con el nuevo horario, no hay margen para que esas imágenes se incluyan en Audiencia Abierta a tiempo.

Con esta modificación, habrá coberturas que se queden anticuadas. Emitimos a las 11 de la mañana y a las 14:30 en el Canal 24 horas en redifusión. No es lógico”, explicaban entonces fuentes cercanas a RTVE.

Competencia y política

El caso contrasta con lo que ocurre en otros medios. En Telemadrid, por ejemplo, se emite Cámara Real, presentado por Ascensión Vázquez, que aborda semanalmente la actualidad de la Familia Real. Según esas fuentes, la presidenta madrileña Isabel Díaz Ayuso impulsó el formato en la cadena autonómica y garantizó su continuidad “por lo menos cuatro años más”.

En cambio, en TVE, la sensación es muy distinta: “En TVE hay mucho poder político, y los más fuertes han decidido un cambio de horario que perjudica al espectador y al programa. Eso es lo que quieren: irlo recortando”, aseguran.

Algunas voces van más allá y señalan directamente al Gobierno de Pedro Sánchez, que se siente incómodo con la visibilidad que la monarquía mantiene en la televisión pública.

No le gusta a Sánchez”, apunta una fuente cercana al programa, insinuando que detrás de los cambios podría existir una estrategia política.

Un espacio bajo presión

Audiencia Abierta es uno de los programas más longevos de la televisión pública en su género. Sin embargo, los recortes de cobertura, los cambios de horario y la sospecha de presiones políticas alimentan la percepción de que su continuidad está en entredicho.

El futuro del programa —que sigue contando con una base sólida de espectadores— parece ahora más incierto que nunca. Lo que en un principio parecía un simple ajuste de programación se ha convertido en un símbolo de la pugna entre política, medios públicos y la visibilidad de la Corona.

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