Cangas de Morrazo rinde homenaje al escultor Ignacio Cerviño con una exposición sobre su legado en la Semana Santa

La muestra en la capilla del Hospital exhibe tallas articuladas, conferencias y homenajes que resaltan la influencia religiosa y cultural del maestro

Paso de Jesús Nazareno con la Cruz
Paso de Jesús Nazareno con la Cruz

La villa marinera de Cangas de Morrazo rinde homenaje estos días al escultor gallego Ignacio Cerviño Quinteiro, figura clave en la renovación de la imaginería procesional de su Semana Santa. Lo hace con la exposición “Ignacio Cerviño en la Semana Santa de Cangas”, que permanecerá abierta en la capilla del Hospital, en pleno centro urbano, desde el pasado 20 hasta el 24. La muestra ha sido organizada por la Cofradía de la Misericordia-Gremio de Mareantes, entidad estrechamente vinculada al legado del artista.

  1. Un patrimonio religioso único en Galicia
  2. Actividades culturales complementarias
  3. Vida y trayectoria de un maestro gallego
  4. Un legado vivo en la fe popular

La inauguración oficial tuvo lugar el martes 19 de agosto a las 20:00 horas, con una gran afluencia de público. Vecinos, visitantes estivales y devotos de la Semana Santa se congregaron en los Jardines del Señal, junto al mar, para participar en un acto sencillo en el que se puso de relieve la importancia de reconocer la obra de Cerviño y su huella en la religiosidad popular de la comarca.

Los organizadores agradecieron la colaboración de todas las personas que, de manera desinteresada, contribuyen cada año a mantener vivas unas celebraciones que en 2002 fueron declaradas de interés turístico de Galicia. “Sin el trabajo humilde de nuestros antecesores, hoy hablaríamos de una realidad completamente distinta”, afirmaron.

Un patrimonio religioso único en Galicia

La exposición permite contemplar de cerca algunos de los conjuntos escultóricos más representativos de la Semana Santa canguesa, entre ellos el paso de Jesús Nazareno con la Cruz a cuestas acompañado por Simón de Cirene, pieza central de las procesiones locales.

También se exhiben las tallas de la Verónica con los paños de Cristo, María Magdalena y otros enseres cofrades. Estas obras, talladas en madera en el último tercio del siglo XIX, destacan por su carácter articulado, lo que ha permitido durante más de un siglo escenificar la Pasión de manera dramática y participativa.

El Cristo del Descendimiento, el grupo de la Santa Cena y el paso de las Tres Caídas son considerados los vértices de un triángulo devocional que los cofrades denominan Misericordia Vultus, el rostro de la misericordia del Padre.

En torno a estas imágenes principales se sitúan personajes secundarios como San Juan, las Marías Salomé y Cleofás, o el popular Francisquiño da Ferramenta, el niño que porta los instrumentos de la Pasión. Incluso detalles aparentemente menores, como el cordero asado de la mesa apostólica, revelan el cuidado y la minuciosidad con que Cerviño concibió cada escena.

Gracias a este patrimonio, la Semana Santa de Cangas adquirió un dramatismo singular que todavía hoy la distingue en el panorama gallego. Procesiones como el Santo Encuentro, el Descendimiento, el Santo Entierro y el velatorio continúan utilizando estas tallas, que se han convertido en auténticos símbolos de identidad comunitaria.

Cartel de la exposición sobre Ignacio Cerviño.
Cartel de la exposición sobre Ignacio Cerviño.

Actividades culturales complementarias

La exposición se completa con un programa de microconferencias y visitas guiadas, programadas diariamente a las 20:30 horas. Reconocidos historiadores, restauradores y especialistas en patrimonio cultural —entre ellos Estanislao Fernández de la Cigoña Núñez, Anxo Coia, Suso Caramuxo (Jesús Bernárdez Solla), Luis Martín Carneiro Feijóo, Julio Fernández Pintos e Inés Villar Costas— profundizarán en la vida y obra de Cerviño, así como en su influencia en la iconografía religiosa de Galicia.

El sábado 23 de agosto se celebrará, además, un homenaje especial a cargo de la Banda de Tambores y Cornetas de Cangas, que pondrá música al recuerdo de un creador que supo dar rostro a la misericordia a través del arte sacro.

Vida y trayectoria de un maestro gallego

Ignacio Cerviño nació el 14 de junio de 1834 en Aguas Santas, Cotobade, en el seno de una familia de canteros. Formado inicialmente con su padre, trabajó de joven en la iglesia de Hío y más tarde cursó estudios en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando en Madrid, aunque no pudo completarlos por limitaciones económicas. Tras un breve paso por A Coruña, se instaló en Cangas de Morrazo, donde desarrolló una fecunda producción en piedra y madera.

Durante su etapa canguesa realizó cruceiros, petos de ánimas, panteones funerarios y, sobre todo, imágenes religiosas que marcaron un antes y un después en la Semana Santa local.

A partir de 1880 se trasladó a Ponteareas, y en los últimos años de su vida residió en O Porriño, donde colaboró con el arquitecto Antonio Palacios en diversos encargos. Falleció el 28 de octubre de 1905, dejando un legado que hoy forma parte esencial del patrimonio espiritual y cultural gallego.

Más de un siglo después de su muerte, la obra de Cerviño sigue marcando la religiosidad popular de Cangas. Sus imágenes no son meros objetos artísticos, sino vehículos de fe que permiten a los cofrades y devotos revivir la Pasión con intensidad.

Como recordaron los organizadores durante la inauguración, “en nuestra memoria siempre estará presente Cerviño, que tan bien supo plasmar el rostro de la Misericordia en cada representación del Redentor”.

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