Suelo Pélvico
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Suelo Pélvico: Cómo tratar sus patologías más comunes

Primeras señales de un suelo pélvico afectado

La incontinencia urinaria y fecal, el prolapso, el dolor perineal y las disfunciones sexuales, son algunos de los problemas más frecuentes del suelo pélvico. La fisioterapia es el tratamiento más adecuado para estas disfunciones que afectan la salud y calidad de vida. Así es como actúa.

El suelo pélvico es un grupo de músculos y ligamentos que unen la parte delantera de la pelvis a la rabadilla y forman un cabestrillo en forma de copa. Si bien tanto hombres y mujeres tienen suelo pélvico, las disfunciones del mismo suelen afectar principalmente a las segundas.

Los problemas aparecen cuando los músculos de esta área se debilitan y se vuelven muy tensos o muy laxos, como consecuencia de un traumatismo directo como puede ser un parto, una lesión por aplastamiento, una agresión sexual, una lesión en la parte baja de la espalda o en la cadera, etc.

Hemos consultado a los especialistas de Efisio, la clínica de fisioterapia del suelo pélvico en Madrid que es un referente en el sector, para conocer cuáles son las patologías más comunes, cuándo debe comenzarse un tratamiento y qué alternativas existen para dar solución a este tipo de problemas.

“La fisioterapia ofrece un enfoque conservador y muy eficaz para el tratamiento de la disfunción del suelo pélvico”, aseguran los responsables de Efisio en Madrid. “Con un poco más de paciencia y fuerza de voluntad, la terapia del suelo pélvico puede ayudar a reducir o eliminar por completo los síntomas asociados para mejorar la calidad de vida”, agregan.

Primeras señales de un suelo pélvico afectado

Se trata de síntomas claros, visibles y molestos. Las personas que padecen estos problemas ven seriamente afectada su vida cotidiana por situaciones de incontinencia urinaria o fecal, relaciones sexuales dolorosas e incluso ardor al orinar.

También suelen percibir dolor en la vejiga, los genitales o el recto y una sensación de pesadez o presión en el suelo pélvico. Esto último, por lo general, estaría asociados a un prolapso de órganos.

El estreñimiento y el esfuerzo con la defecación, también son señales de que pueden existir disfunciones en el suelo pélvico.

Cuándo acudir al fisioterapeuta y qué esperar durante la primera visita

“La disfunción del suelo pélvico puede ser un tema muy delicado de tratar, y por este motivo muchas personas sufren en silencio esperando poder controlar los síntomas por sí mismos”, explican los especialistas de Efisio.

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Es muy importante tomar conciencia de que existen muchas soluciones y consultar a un fisioterapeuta cuando aparecen las primeras señales, ya que siempre será más simple un tratamiento si el diagnóstico es precoz.

Durante la primera visita, el fisioterapeuta pélvico hará un historial y hablará sobre los síntomas del paciente. También explicará la anatomía, los músculos y todo aquello que puede influir en sus síntomas. Basándose en su historial y síntomas se le realizará un examen, buscando las restricciones de movilidad y la causa del dolor.

Al tratarse de una zona muy sensible, “el fisioterapeuta respetará absolutamente sus deseos y no les forzará a hacerlo”, aclaran los especialistas, pero indican que el examen es una parte muy importante porque “cuando los síntomas como el ardor, las palpitaciones o el dolor se describen como ‘en lo profundo’, o sensación de pesadez en el suelo pélvico por el prolapso de órganos pélvicos (POP), ser capaz de palpar el músculo, el tejido conectivo o el nervio, nos dará una valiosa información como la causa de sus síntomas y la mejor manera de tratarlos”.

De esta forma, al palpar el suelo pélvico, el fisioterapeuta puede determinar si existen puntos gatillo musculares o tejido conectivo tenso que puede restringir la disminución del flujo sanguíneo y aumentar la sensibilidad y dolor

Tratamientos disponibles y ejercicios

En los centros de Efisio de Madrid se realizan una gran variedad de tratamientos ya que, como hemos visto, las disfunciones del suelo pélvico pueden responder a múltiples causas y son tan únicos como las personas que los padecen.

“El tratamiento puede incluir técnicas manuales como la liberación de puntos gatillo, movilización visceral, liberación de tejido conectivo, liberación de tejido cicatrizal, estiramientos, ejercicios, E-stim o Biofeedback”, resumen los especialistas.

El masaje perineal, la neuro modulación del nervio tibial posterior, la electro estimulación intracavitaria y extracavitaria y el Epi-no, son algunos de los tratamientos más comunes. También se realizan punciones secas en el suelo pélvico, así como radiofrecuencia Indiba intra y extracavitario.

La gimnasia y los ejercicios son una parte fundamental de casi cualquier tratamiento de suelo pélvico. “Al paciente se le da ‘tarea’. Sólo puede tener tratamiento 1 o 2 veces por semana. Pero si no está haciendo cambios en sus hábitos diarios, ejercicios, estiramientos, etc., su fisioterapeuta pasará la hora deshaciendo algo que está contribuyendo a sus síntomas”, explican desde Efisio.

El apoyo de algún ejercitador de suelo pélvico, la gimnasia abdominal hipopresiva, ejercicios para la diástasis abdominal, preparación al parto y post parto, suelen ser sumamente eficaces a la hora de rehabilitar el suelo pélvico.

Recuperar salud y calidad de vida

Solo las personas que han sufrido la incontinencia urinaria, meses o años de relaciones sexuales dolorosas e infecciones urinarias frecuentes, pueden dar fe de las molestias que causa un suelo pélvico no saludable.

“Si conoce a algún ser querido -familia, amigos, colegas, o incluso usted mismo- que esté experimentando problemas del suelo pélvico, le animamos a que se conciencie y les sugiera la opción de la fisioterapia del suelo pélvico en clínicas Efisio.es. Puede ser realmente una experiencia que cambie la vida”, recomiendan estos profesionales.

El diagnóstico y un tratamiento adecuado en manos de los especialistas, puede significar un importante cambio de nuestras actividades más cotidianas y fundamentales.

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