El Chivato

De la batalla de Nayaf a teniente general en Barcelona

Despedida del inspector general del Ejército.
photo_camera Despedida del inspector general del Ejército.

El Consejo de Ministros aprobó este martes el relevo en la Inspección General del Ejército. El actual responsable, el teniente general Fernando Aznar Ladrón de Guevara, acaba de pasar a la reserva y el Gobierno lo ha cesado en el cargo. En su lugar ha nombrado a Manuel Busquier Sáez, general de División que ha sido ascendido a su vez a teniente general.

El inspector general del Ejército no sólo se dedica a coordinar las misiones de dirección, gestión, administración y control de las infraestructuras, además del funcionamiento ordinario de las unidades de Tierra.

Se trata de un puesto especialmente significativo en los últimos años, ya que la Inspección General del Ejército se ubica en el Palacio de Capitanía General, en la ciudad de Barcelona, y el inspector es también el representante institucional de las Fuerzas Armadas en Aragón, Navarra, La Rioja y también en Cataluña, y por tanto el interlocutor con la Generalitat y otras instituciones gobernadas por los independentistas.

Pues bien. El teniente general Busquier llega a Barcelona después de una carrera en el Ejército de Tierra que le ha permitido participar en una de las batallas más complejas que han vivido los militares españoles en los 30 años de misiones internacionales.

Crónicas publicadas en El País y El Mundo, en esas fechas y años después, mencionan específicamente a Manuel Busquier en el relato sobre la llamada batalla de Nayaf. El 4 de abril de 2004, la base multinacional en Nayaf fue atacada por milicianos seguidores del clérigo chií Muqtada al-Sadr, como represalia por el arresto de uno de sus dirigentes.

Los milicianos atacaron con lanzagranadas y fuego de fusilería la base donde estaban los españoles, junto a militares de Honduras y El Salvador, y mercenarios de Blackwater. El contingente español se defendió con blindados BMR y VEC del Regimiento de Caballería Ligera Farnesio, el Regimiento de Infantería Mecanizada Saboya 6 y francotiradores del Mando de Operaciones Especiales.

La crónica publicada en El País el 5 de abril por el reportero de guerra Gervasio Sánchez, presente en la base durante el ataque, recogió lo siguiente: “el comandante Manuel Busquier mantiene la calma y habla con la base de Diwaniya. ‘No hay ninguna baja española’, confirma cada media hora. Es la frase más veces pronunciada”.

En una reconstrucción que Sánchez hizo para El Mundo en 2017, reflejó de nuevo ese papel de enlace que el entonces comandante Busquier mantuvo con el cuartel general de la Brigada Multinacional Plus Ultra, mandada por el general Fulgencio Coll.

Es llamativo, por cierto, que en esa batalla también tuvieron un papel activo tanto Coll como Alberto Asarta, dos militares retirados que años después ficharon por Vox. Coll llegó al empleo más alto, general de Ejército, fue Jefe del Estado Mayor del Ejército (JEME) y ahora es portavoz de Vox en el Ayuntamiento de Palma de Mallorca. El general de División (ahora retirado) Asarta dirigió la misión en Líbano y es diputado en el Congreso.

 

Ahora es Manuel Busquier, ese comandante que se encontraba en la famosa base de Nayaf, el que llega a teniente general para hacerse cargo de la Inspección General del Ejército, en Barcelona.

Gobierno y oposición difieren en su postura sobre la visita del emérito

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