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¿Cuántas baterías solares se necesitan para alimentar una casa?

Para escoger las baterías adecuadas deben tenerse en cuenta las necesidades del inmueble y de los propietarios que convivirán en él

Cuantificar el número de placas o paneles solares que requiere una vivienda es una de las cuestiones más comunes. No obstante, a menudo se pasa por alto cuáles son las necesidades en lo que respecta a baterías solares para casas. Suponen una gran ventaja, ya que añadiendo una batería a tu instalación fotovoltaica puedes llegar a tener una independencia de la red de hasta el 90%. Pero, ¿todas las instalaciones requieren de la misma cantidad de baterías? ¿Cuántos tipos existen? A continuación te hablamos de ello. Toma nota.

En el mercado es posible encontrar diferentes modelos de baterías solares que no sólo se dividen en gamas de precios, sino también en base a otros criterios como sus prestaciones. Las tecnologías que se podemos encontrar en el segmento son:

  • Baterías solares AGM: Su durabilidad se extiende a un promedio de 1000 ciclos de carga. Además, cuentan con un límite de descarga del 60% y uno de sus principales rasgos distintivos es que no requiere de mantenimiento frente a sus análogas de plomo ácido abierto.
  • Baterías solares de gel: Están orientadas especialmente para brindar cobertura a aquellos inmuebles que presentan niveles de consumo reducidos. Su durabilidad abarca unos 1500 ciclos de carga y cuentan con un límite de descarga del 60%. Su estructura las hace altamente resistentes y no poseen necesidades en concepto de mantenimiento.
  • Baterías solares de plomo ácido abierto: Están diseñadas para dar respuesta a viviendas que cuentan con mayores niveles de consumo. Su durabilidad se extiende hasta los 3000 ciclos de carga y también poseen una capacidad de descarga del 60%. Este tipo de baterías sí requieren de una rutina de mantenimiento periódica.
  • Baterías solares de litio: Son la opción que presenta una mayor vida útil. Ésta puede sobrepasar los 6000 ciclos de carga y descarga. Además, su capacidad de descarga es del 90%. Estas prestaciones unidas a que no requieren de mantenimiento las hacen una solución altamente atractiva para aquellas instalaciones que cuentan con altos ratios de consumo o que se encuentran en zonas geográficas aisladas.

A pesar de que existen algunas variables que se han adoptado como medida de referencia a la hora de tomar una decisión de compra como, por ejemplo, los ciclos de vida o la capacidad de carga, es importante tener en cuenta que no se trata de valores absolutos. Dichas prestaciones pueden oscilar en función de factores relacionados con la forma en que se hace uso de la batería. En cualquier caso, revisar la hoja de características técnicas es imprescindible durante el proceso de compra.

¿Cómo saber qué baterías necesito para mi casa?

Para escoger las baterías adecuadas deben tenerse en cuenta las necesidades del inmueble y de los propietarios que convivirán en él. El consumo energético de la vivienda es el principal factor de decisión que hay que tener en cuenta pero también es importante tener claras otras consideraciones como, por ejemplo, el volumen de autonomía que se necesita. Por supuesto, el margen presupuesto es importante y también puede marcar el proceso de selección, especialmente en lo que respecta a la tecnología utilizada.

A continuación, compartimos contigo una pequeña guía que te ayudará a identificar cuál es el modelo de acumulador idóneo para tu instalación solar. ¡Toma nota!

El primer factor condicionante es el uso que se le dará a la instalación y las circunstancias que rodearán a éste. En el caso de que, por ejemplo, el inmueble se encuentre en una ozna aislada, debería darse prioridad a aquellos modelos que cuenten con una capacidad de almacenamiento elevada. Lo más aconsejable es optar por alternativas que proporcionen el consumo de dos a cinco días. Con ellas contaremos con la garantía de acceso a energía en momentos en los que, debido a cualquier circunstancia, existan restricciones. Por ejemplo, durante los días más fríos del invierno. En caso de que nos encontremos ante un inmueble de uso ocasional, por ejemplo durante los festivos y fines de semana, este condicionante pasa a un segundo plano porque las baterías pueden recargarse durante el resto de la semana para ofrecer cobertura durante los días efectivos.

Lo siguiente que deberíamos hacer, sería un cálculo del consumo diario promedio de energía. Para hacer una buena valoración es importante prestar atención a los puntos de luz así como a todos los instrumentos o aparatos electrónicos que se utilizan de forma reincidente. Existen algunas fuentes de alimentación más exigentes y que, por lo tanto, repercuten en un consumo más elevado. Algunas de las más comunes son el horno o los sistemas de bombeo.

Para obtener una aproximación precisa debe conocerse la potencia de cada recurso o aparato así como su frecuencia de uso (de una forma tan exacta como sea posible). Bastará con multiplicar las horas que permanece encendido cada uno de ellos por su correspondiente potencia. Haz inventario de todas las fuentes de consumo que hay en tu hogar y verifica cuánto tiempo permanecen activas cada día. Por último, deberás sumar todos los resultados para obtener el consumo diario que deberán ser capaces de cubrir tus baterías solares.

El último paso será hacer un cálculo de la capacidad que necesariamente debe tener tu batería solar. Multiplica el consumo diario promedio por todos aquellos días de autonomía que necesitarás. A partir de ahí, podrás establecer fácilmente cuál es el tipo de baterías que requiere tu instalación.

 
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