Seat Ibiza 1.0 TGI
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Seat Ibiza 1.0 TGI. Por partida doble

Seat acaba de introducir una nueva e interesante versión en la gama Ibiza. Se trata del Seat Ibiza 1.0 TGI (90 CV), caracterizado porque su motor puede funcionar con dos tipos de combustible, gas natural comprimido (GNC) y gasolina.

Una dualidad que asimismo permite la entrada en escena de otro importante tándem: economía/ecología. Este Ibiza TGI permite conjugar una notable economía de uso con un gran respeto por el medio ambiente, gracias a un consumo medio de gas de 3,3 kg/100 km y a unas emisiones de 88 gr de CO₂ por kilómetro recorrido.

 

Con las energías alternativas, cada fabricante hace su particular apuesta. En el caso de Seat, la marca española ya lleva años confiando en el gas natural comprimido (GNC). Como portadores de esta tecnología TGI, que permite al motor funcionar tanto con el citado GNC como con gasolina, fueron los modelos Mii Ecofuel y León 1.4 TGI los encargados de darla a conocer y, de paso, poner de manifiesto las intenciones de Seat sobre el camino que seguiría en el futuro.

 
 

Ahora le toca el turno al nuevo Seat Ibiza.  Sobre la quinta generación de este superventas recaerá una gran parte de la responsabilidad de popularizar, de difundir entre los usuarios las bondades de los vehículos de gas natural comprimido.

Las ventajas del GNC son evidentes. Hablan las cifras y las comparaciones, aunque éstas últimas sean odiosas. Por cilindrada y con una potencia similar se puede comparar el Ibiza de gasolina 1.0 TSI (95 CV) con el modelo movido por GNC, el Ibiza 1.0 TGI (90 CV).

Puede entrar perfectamente en la comparativa, para formar una terna, el Ibiza diésel 1.6 TDI (95 CV). El Ibiza 1.0 TGI en modo de funcionamiento con gas tiene un consumo medio de 3,3 kg/100 km o, dicho de otra forma, requiere tan solo 3,22 euros para recorrer 100 km, con un precio del GNC de 0,97 €/kg.

Su homólogo de gasolina, el modelo 1.0 TSI necesita gastar 5,87 euros para hacer 100 km, a pesar de ofrecer un bajo consumo medio homologado (4,7 l/100 km) y partiendo de un precio para la gasolina de 95 de 1,25 €/l. Por último, la variante diésel 1.6 TDI, con un consumo medio homologado de 3,8 l/100 km, demanda 4,64 euros para recorrer 100 km poniendo un precio de 1,22 euros para el litro de gasóleo.

Sobre el papel y a la vista de los resultados, aunque estas cifras sean orientativas no hacen sino reflejar las bondades que en la práctica se derivan de utilizar un vehículo movido por gas natural comprimido.

Como conclusión, la variante TGI resulta un 45% más económica que la TSI, y asimismo se muestra un 31% más económica que la diésel TDI. Al llegar a este punto habrá quien se pregunte qué puntos negativos o menos favorables puede tener la versión del Ibiza alimentada por gas natural comprimido, sobre todo teniendo en cuenta las virtudes del nuevo Ibiza en general y la economía de consumo que ofrece esta versión.

Preguntas sobre si resulta más caro de adquisición, si su mecánica requiere mayores atenciones, si se conduce igual que uno de gasolina  o si el gas es más peligroso que la gasolina. Preguntas, todas ellas, que tienen contundentes respuestas, desterrando incluso viejos mitos entorno al empleo del GNC como combustible en los automóviles.

El nuevo Ibiza 1.0 TGI se produce en serie, en la misma cadena que el resto de los modelos que componen la gama. Su motor de 3 cilindros en línea y 1 litro de cilindrada proporciona 90 CV de potencia y 160 Nm de par máximo.

Emplea como base de partida el propulsor de gasolina del 1.0 TSI  y todos sus sistemas, a los que se suman una serie de componentes específicos para su funcionamiento con gas. En primer lugar los dos depósitos de GNC de 13 kg de capacidad conjunta, situados bajo el maletero, y su correspondiente boquilla que se encuentra al lado de la de gasolina.

Asimismo cabe destacarse los sensores de temperatura y presión de gas colocados en varios componentes del circuito de alimentación, un regulador de presión y las correspondientes válvulas inyectoras.  

El motor  monta unos pistones específicos con recubrimiento de cromo-níquel y nuevos segmentos, mientras los asientos de las válvulas van reforzados y aumenta la alzada de las válvulas de admisión para mejorar la circulación del gas hacia la cámara de combustión. Todo el conjunto mecánico se completa con la adopción de un turbo más ligero. La caja de cambio es manual de 5 velocidades.

Las prestaciones del Ibiza 1.0 TGI se cifran en una velocidad máxima de 180 km/h y una aceleración de 0 a 100 km/h en 12,1 s. Funcionando en modo gasolina, el consumo medio es de 5 l/100 km y en modo gas de 3,3 kg/100km.

Al volante del Ibiza 1.0 TGI se puede comprobar que trasmite las mismas sensaciones que el modelo de gasolina, con unas prestaciones similares. Ahora bien, hay que tener en cuenta que se muestra un poco más perezoso al arrancar, debido fundamentalmente al incremento de peso del vehículo (algo más de 100 kg). De la misma forma que la ubicación de los depósitos de gas restan algo de volumen al maletero, que pasa de 355 l  a 262 l.

Al arrancar el motor siempre utiliza GNC como combustible principal  (dando por hecho de que haya gas en los depósitos) salvo cuando la temperatura del líquido de refrigeración  es inferior a 10º C. En este supuesto arrancaría en modo gasolina, dando comienzo un proceso de calentamiento de las válvulas inyectoras de gas antes de conmutar automáticamente a funcionamiento con GNC.

El cambio de GNC a gasolina una vez que se agotan los 13 kg de gas es automático e imperceptible para el conductor. No se nota ni en la sensación de conducción ni en las prestaciones. La autonomía es más que generosa: 1.194 km, haciendo uso de los dos depósitos; el de GNC de 13 kg de capacidad y el de gasolina de 40 l. Llenar los depósitos de gas supone desembolsar 12,67 euros, que permiten recorrer hasta 394 km.

Está previsto que para finales de 2018 haya más de 100 puntos de repostaje de GNC distribuidos a lo largo de la geografía española, actualmente hay disponibles 51 estaciones.

Aquéllos que sientan ciertos recelos con respecto al uso del GNC como combustible para automoción, deben saber que es una tecnología totalmente segura, incluso en caso de accidente. El Ibiza TGI es igual de seguro que cualquiera de sus hermanos de gasolina o diésel.

Los depósitos de gas soportan una presión de 200 bares, pero están diseñados para soportar el doble de este valor. Pero para desterrar por completo el miedo al gas  basta simplemente con conocer algunas de las propiedades de este gaseoso elemento, que es más volátil que el aire y, en consecuencia, se evapora en caso de fuga. Por otro lado, la temperatura de ignición del GNC es el doble de la gasolina.

Vistas las enormes ventajas en lo que a economía de uso se refiere, el coste de mantenimiento no sale para nada perjudicado, puesto que el Ibiza TGI no resulta más caro de mantener.

Antes de cada ITV se tiene que verificar  la estanqueidad del sistema y cada 4 años realizar una mera inspección visual de los depósitos. De su comportamiento ecológico también se derivan muchas ventajas al ser portador de la etiqueta Eco de la Dirección General de Tráfico (DGT). Dicha etiqueta permite importantes bonificaciones en el impuesto municipal de circulación, además de eximir del pago del impuesto de matriculación.

Las bonificaciones también se aplican a la hora de aparcar en las zonas SER y, lo que no es menos importante, permite la circulación en los días de restricciones al tráfico cuando se activa el protocolo por episodios de  alta contaminación.

Analizados todos los costes que giran en torno al Ibiza TGI, queda por comprobar quizá el más importante, el coste de adquisición. El Ibiza 1.0 TGI está disponible en todos los niveles de equipamiento que el resto de modelos: Reference, Style, Xcellence y FR, a los que se suma una segunda variante del FR, más completa, la FR EcoPlus.

Además todos los acabados disponen de paquetes específicos (Plus) para mejorar el equipamiento. Los precios oficiales de la gama Ibiza TGI oscilan entre 17.110 y 22.300 euros.

Pero la marca ofrece un más que favorable precio, en comparación con el TSI de gasolina, gracias a importantes descuentos específicos. Así, el modelo de acceso a la gama (17.110 euros) se queda en 10.650 euros durante los meses de febrero y marzo, es decir, se puede disfrutar de un TGI al mismo precio de TSI equivalente.

Este imbatible precio es el resultado de restar 2.000 euros y aplicar el resto de promociones, incluida la financiación con la marca. En esta misma línea, el modelo más caro  (Ibiza 1.0 TGI FR EcoPlus) se puede adquirir por 14.900 euros, siendo su precio oficial 22.300 euros.

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