Seguridad en el trabajo.
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Negocio

Seguridad para trabajos verticales

Con el fin de prevenir los accidentes laborales

El pasado miércoles, 15 de junio, el Gobierno publicaba las distintas ayudas con el fin de mejorar la eficiencia energética tanto de viviendas particulares como de edificios, en los cuales se podrán instalar placas, mejorar los sistemas de aislamiento térmico, etc.

Estas intervenciones se suelen hacer en altura, por lo que no se debe dejar de lado la seguridad, implementando sistemas anticaida con el fin de prevenir los accidentes laborales, los cuales han aumentado en este 2022.

Líneas de vida que evitan consecuencias fatales si hay un accidente

Los trabajos que se hacen a más de dos metros del suelo se consideran “trabajos en altura”, de manera que los empleados deben de llevar unos EPI específicos que impidan que se caigan al vacío, como los arneses.

Colocarse arneses sirve de poco si no se sujetan a algo, que en este caso es una línea de vida con la que se une la persona que está trabajando en altura, de forma que si da un traspié la línea es la que impide que acabe cayendo al suelo.

¿Qué tipos de líneas de vida podemos encontrar?

Con el paso del tiempo y la experiencia, las líneas de vida se han ido diversificando, de manera que dependiendo del tipo de trabajos verticales que se vayan a llevar a cabo se ponen unas u otras.

Temporales y fijas

Tenemos tanto líneas de vida temporales como las fijas, se colocan las primeras con el fin de llevar a cabo un trabajo concreto, mientras que las segundas se sitúan en aquellos lugares en los que se van a hacer intervenciones recurrentes.

Las fijas son muy típicas de los edificios, en los que los operarios tienen que subir a los tejados a menudo o incluso en las iglesias, en donde por su antigüedad hay que revisar la cubierta con cierta asiduidad.

Verticales y horizontales

Por la manera en la que se colocan, también se dividen entre horizontales y verticales, dependiendo del objetivo que persigan.

Siempre que se usan las primeras se emplean como sistemas anticaídas, en las que el empleado lleva un arnés, aunque a veces es cierto que el peligro es muy remoto y se ponen con el fin de reforzar la seguridad, ya que nunca es suficiente.

 

En cuanto a las segundas, se suelen utilizar cuando se quiere acceder a una cubierta, y en muchas ocasiones es un extra para una escalera que ya existía, de forma que se dota de más seguridad al ascenso a estos lugares.

Podemos decir que las horizontales se ponen en la restauración de edificios, mientras que las verticales sirven para el mantenimiento, garantizando la seguridad de los usuarios cuando tengan que subir a las cubiertas a hacer sus revisiones rutinarias.

No hay que olvidar que todas ellas deben de estar homologadas y que tienen que ser instaladas por personal autorizado y formado, pues de lo contrario no sirven de nada.

Con las medidas del Gobierno es de esperar que las reformas del hogar se disparen, y para que no haya accidentes hay que tener muy en cuenta la instalación de líneas de vida, ya que gracias a ellas se salvan muchas vidas todos los años.

Raphael, apoteósico en Starlite

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