Política

El presidente lo considera el principal problema del país

El gabinete de crisis creado por Pedro Sánchez para el desafío de Cataluña

Carmen Calvo, Josep Borrell, Meritxell Batet, Dolores Delgado y Fernando Grande-Marlaska integran el equipo de ministros

photo_cameraCarmen Calvo y Josep Borrell.

Pedro Sánchez es consciente que la respuesta de su Gobierno al desafío soberanista de Cataluña será clave de cara a las próximas elecciones. El presidente quiere continuar en La Moncloa y sabe que “se la juega”, en gran parte, con las decisiones que tome para resolver esta crisis territorial. Por ese motivo, va a movilizar a parte de su gabinete para pactar una solución con la Generalitat.

Según explican a El Confidencial Digital dirigentes socialistas muy próximos a La Moncloa, el presidente del Gobierno tiene claro que, si logra encontrar una salida a la actual crisis territorial con Cataluña, puede tener garantizada su continuidad en el Ejecutivo después de la celebración de nuevas elecciones generales. Y, por eso,“ha construido un equipo” dedicado a lograr ese objetivo.

Sánchez, en ese sentido, confeccionó su Consejo de Ministros “con la vista puesta en Cataluña”, conformando una mezcla de “perfiles muy políticos, encargados de negociar”, y otros “más técnicos, encargados de estudiar soluciones”. Y, de todos ellos, cinco llevarán la voz cantante para acabar con el desafío independentista en Cataluña.

Se trata de la vicepresidenta Carmen Calvo; del ministro de Asuntos ExterioresJosep Borrell, de la ministra de Política Territorial, Meritxell Batet; de la ministra de Justicia Dolores Delgado; y del ministro del Interior Fernando Grande-Marlaska. Cada uno de ellos, explican las fuentes consultadas, con un cometido y una hoja de ruta propia.

Calvo, la negociadora con PP y C’s

Así, el papel de la número dos de Sánchez en el Gobierno, Carmen Calvo será la de coordinar el trabajo entre los diferentes ministerios y, además, ser la voz del Ejecutivo sobre Cataluña en las conversaciones con PP y Ciudadanos.

Desde Moncloa y Ferraz recuerdan, en este sentido, que la actual vicepresidenta ya lideró las conversaciones del PSOE con Soraya Sáenz de Santamaría para negociar la aplicación del artículo 155 en Cataluña. Unas conversaciones que la andaluza también mantuvo con su homólogo de Ciudadanos, José Manuel Villegas.

Las gestiones de esas semanas de octubre se volvieron a repetir hace apenas un mes, cuando Quim Torra insistía en la designación de consejeros que estaban huidos o encarcelados. Entonces, se reanudaron las conversaciones PP-PSOE y Ciudadanos, que se rompieron después de que el president reculara... y coincidiendo con el debate de la moción de censura.

Pese a que las relaciones con PP y C’s no pasan por su mejor momento, precisamente por la moción y la llegada al Gobierno de Sánchez, en el Gobierno son conscientes de que, si el Govern vuelve a saltarse la ley, deberán volver a hablar con los populares y los de Rivera para acordar una respuesta conjunta.

No obstante, el objetivo es contar con ambos partidos, y también con Podemos, para “acordar los pasos a dar” para dar una solución al conflicto catalán.

Borrell y Batet, “una de cal y otra de arena”

Uno de esos pasos relevantes que quiere acometer el Gobierno de Pedro Sánchez es el de la reforma de la Constitución. Un proyecto que tendrá al frente a la ministra de Política Territorial, la catalana Meritxell Batet, tal y como se adelantó en este diario y luego confirmó la propia ministra.

La iniciativa, reconocen en el PSOE, es “irrealizable” en solitario, teniendo en cuenta los 84 diputados con los que cuenta el partido. Por ese motivo, el objetivo del Ejecutivo es ir tejiendo alianzas con diferentes formaciones para ir “dando forma” a un texto, y a una propuesta concreta, que deberá desarrollarse y ratificarse en la propia legislatura.

Batet, por tanto, será la encargada de tender puentes con PDeCAT y ERC, pero también con los grandes partidos. La actual ministra, recuerdan las fuentes consultadas, ya ha protagonizado importantes negociaciones con Podemos y Ciudadanos, por lo que en La Moncloa son optimistas con la posibilidad de llegar a acuerdos.

Josep Borrell, por su parte, será el otro “ministro político” encargado de Cataluña, aunque su papel será totalmente diferente al de Batet. El ministro de Exteriores protagonizará la “línea dura” del Gobierno con Quim Torra, con el objetivo de “marcar los límites” para que el Govern no vuelva a la ilegalidad.

De hecho, el objetivo de Borrell es mantener en Bruselas la misma estrategia que el ex ministro Dastis, garantizándose el respaldo de las principales autoridades europeas a la política del Gobierno frente al desafío independentista: “Josep es el encargado de dar una de cal... y Batet una de arena con Cataluña”.

Delgado y Marlaska buscarán una “solución legal”

Por último, Sánchez ha integrado en su particular “gabinete de crisis” sobre Cataluña a dos de los juristas que ha incluido en su Gobierno: a la ministra de Justicia, Dolores Delgado; y al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.

Ambos, explican las fuentes consultadas, “tendrán mucho peso” en la toma de decisiones del presidente sobre Cataluña, y asesorarán al propio Sánchez sobre qué vía legal tomar para acabar, de una vez con todas, con el desafío independentista.

Grande-Marlaska, de hecho, ya ha dado los primeros pasos para que el Gobierno inicie una política de gestos hacia la Generalitat, con su plan para trasladar a los políticos presos a cárceles catalanas. No obstante, avisan las fuentes consultadas, la política del Ejecutivo también se sustentará en el “máximo respeto a la ley”, que “garantizan tanto Delgado como Marlaska”.


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