Política

La trastienda de la moción: el susto de Vox con Cayetana, el aplauso de Iglesias al PP y el ‘no pasaran’ desde ERC

Sánchez se levantó con retraso para aplaudir a Aina Vidal; el catalán de Espinosa de los Monteros; Batet impidió un minuto de silencio por las víctimas de violencia de género

Pablo Casado, en la moción de censura de Vox.
photo_camera Pablo Casado, en la moción de censura de Vox.

El fracaso de Vox en la quinta moción de censura de la democracia, la cuarta en fracasar, se confirmó en la segunda jornada de debate en la que el Partido Popular optó por votar en contra del candidato a la presidencia del Gobierno, Santiago Abascal.

El ambiente en el hemiciclo fue bronco por parte de los diputados de Vox y exultante por parte de los populares, que aclamaron durante varios minutos las intervenciones de su líder, Pablo Casado. Los socialistas pasaron casi inadvertidos en un debate que reflejó la brecha en la derecha parlamentaria, y en el que Pedro Sánchez ha ofrecido a la oposición paralizar la reforma del Consejo General del Poder Judicial para retomar las negociaciones. Estos han sido algunos de los momentos más destacados del debate:

-- El pleno comenzó a las nueve de la mañana con la intervención de Lucía Muñoz, diputada de Unidas Podemos por Baleares, quien solicitó un minuto de silencio por las víctimas de violencia de género en España. “Perdone, señora Muñoz”, interrumpió inmediatamente la presidenta del Congreso, Meritxell Batet, “pero quien ordena el debate soy yo”. Muñoz se vio forzada a continuar su intervención. El líder de la oposición, Pablo Casado, aún no se encontraba en su asiento. También destacaron otras ausencias como las del Aitor Esteban, portavoz del Partido Nacionalista Vasco en el Congreso. En un momento de su discurso, Muñoz hizo referencia a las instituciones de la Comunidad Valenciana. Iván Espinosa de los Monteros (Vox) le gritó desde su asiento: “Señoría, en castellano, el valenciano no existe”.

-- Pablo Casado continuaba sin aparecer tras las intervenciones de Sofía Castañón y Aida Vidal (UP), aplaudida por todos los diputados excepto los de Vox por su lucha contra el cáncer. El presidente Sánchez optó inicialmente por aplaudir sentado, como hicieron los parlamentarios del PP, y se levantó instantes después cuando se percató de que la mayoría del hemiciclo estaba en pie. “La ultima vez que pisé este hemiciclo, elegimos al presidente del Gobierno; ahora parece que elegimos al líder de la oposición”, expresó Vidal al comienzo de su intervención. Mientras tanto, José Ignacio Echániz e Isabel Borrego (PP) hablaban constantemente por teléfono y debatían entre ellos. El primero, cabeza de lista por Guadalajara y exconsejero de Sanidad en Castilla-La Mancha, no dejó de hacer llamadas hasta las 10 de la mañana. En esos momentos del debate aún se desconocía si el PP se inclinaría por el ‘no’ o la abstención a la candidatura de Abascal.

-- La intervención de Iván Espinosa de los Monteros aportó uno de los momentos más llamativos del debate. Tras una intervención sobre las necesidades de digitalizar al país, Espinosa de los Monteros optó por utilizar su tiempo restante para agradecer a todos los diputados de Vox su trabajo en el Congreso, así como a ex políticos de la formación como Alejo Vidal Quadras. A las 10:30 se emocionó al mencionar a Ignacio Garriga, diputado por Barcelona que presentó la moción de censura. “Graciès”, se arrancó Espinosa de los Monteros en catalán, “per fer de Catalunya un lloc millor”. Desde su escaño, Garriga se llevó una mano al corazón para corresponder al halago. Quince minutos antes, Pablo Casado había llegado a su asiento; la decisión sobre el voto del PP en la moción estaba tomada.

-- Tras la primera intervención de Santiago Abascal de la jornada, en la que optó por copiar a su segundo al mando al alabar el trabajo de su formación, intervino el orador más esperado de la jornada. Pablo Casado pronunció un discurso muy duro contra el candidato: "una pérdida de tiempo", "un acto de precampaña" o "un favor para la izquierda" fueron algunas de sus acusaciones iniciales. Inés Arrimadas y Aitor Esteban escuchaban atentamente al líder de la oposición, en contraste con los ministros del gobierno, mientras Casado acusaba a Vox de dinamitar su proyecto para unir a la derecha en España. Al concluir el discurso, el dirigente fue ovacionado por sus filas durante un par de minutos, entre salvas y gritos de “presidente”, pero también por miembros de la oposición: Pablo Iglesias se unió a los aplausos populares desde el otro lado de la bancada, aparentemente satisfecho por el discurso de Casado.

-- Los aplausos de los diputados populares y los gritos de Vox (¡vuelve Rajoy, Rajoy bis!) hacia Pablo Casado no decayeron durante el resto del debate parlamentario, que duró hasta las 13:30 del mediodía. “Qué jubilo, señores del PP, sus aplausos recuerdan a la orquesta del Titanic mientras se hunde”, respondía Abascal durante una de sus intervenciones. El discurso del vicepresidente Pablo Iglesias, quien pidió el turno de palabra, calmó las aguas en el Congreso: solo fue interrumpido por la melodía de un baile viral de la red social TikTok, proveniente del móvil de alguno de los diputados.  Tras varias intervenciones de los líderes de la derecha y de Adriana Lastra como portavoz socialista, intervino el presidente del Gobierno. Fue el momento en el que ofreció a Casado retirar la reforma del Consejo General del Poder Judicial. Los diputados de Vox rasos, sentados en las filas conocidas como “el gallinero’, se levantaron a aplaudir sarcásticamente el ofrecimiento.

-- La votación de la moción de censura se produjo finalmente a las 13:35. Los diputados presentes votaron a viva voz, y el resto lo hizo telepáticamente a través de los secretarios de las mesas. Destacó el voto telemático de Cayetana Álvarez de Toledo. Como era de esperar, la exportavoz popular no rompió la disciplina de voto. Sin embargo, el sentido de su voto levantó un murmullo entre la bancada de Vox: era conocida la predilección de la diputada por Barcelona por que su partido se abstuviese en la votación. Horas más tarde, Álvarez de Toledo se defendía en sus Catailinarias, su nuevo canal de YouTube: disciplina de voto, afirma en su último vídeo, no implica coartar la libertad de expresión de los diputados. Otras dos parlamentarias de ERC que sí estaban presentes en la moción de censura, derrotada con 298 votos en contra y 52 votos a favor, utilizaron una fórmula alternativa para expresar su voto ante la mesa: “No, no pasarán”.

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