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Política

A solo un año de las elecciones

Podemos Andalucía se rompe en tres pedazos

Teresa Rodríguez lidera una facción con los anticapitalistas, Alberto Montero aglutina a los errejonistas y Félix Gil prepara otra candidatura

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La caída libre de Podemos en Andalucía no cesa. La última encuesta electoral, del Centro de Análisis adscrito a la Universidad de Granada, apunta a que el partido pasaría del 14,8% de los votos que obtuvo en 2015 a tan solo el 10,5% de las papeletas de haber hoy comicios. Una tendencia a la baja que cuestiona, aún más, el liderazgo de Teresa Rodríguez.

Teresa Rodríguez en un mitin de Podemos en Málaga. Teresa Rodríguez en un mitin de Podemos en Málaga.

Según explican a El Confidencial Digital fuentes bien situadas en Podemos Andalucía, la líder regional tiene decidido no dar un paso atrás y repetir candidatura en las autonómicas de 2019. Todo ello pese a los malos resultados que se esperan y pese a una contestación interna que no ha dejado de crecer en los últimos meses.

Rodríguez, que salió reelegida en la Asamblea de 2016, se sabe todavía con muchos apoyos a nivel interno, especialmente los de Izquierda Anticapialista, y por eso tiene decidido aspirar de nuevo a la Junta de Andalucía. El partido, no obstante, está roto en tres facciones, y solo una, el ala más radical, está con ella.

Alberto Montero, la alternativa errejonista

Si la actual secretaria regional aglutina al sector anticapitalista de Podemos, el diputado nacional Alberto Montero, aspirante a liderar a la formación a corto plazo, es el máximo representante del errejonismo en Andalucía.

El malagueño fue profesor de Íñigo Errejón y uno de sus principales apoyos en el enfrentamiento abierto con Pablo Iglesias desde mediados de 2016 hasta Vistalegre II. Una postura que le ha costado, como al también andaluz Sergio Pascual, ser relegado en el Congreso de los Diputados.

Pese a ello, Montero quiere dar la batalla por el liderazgo del partido en Andalucía, tomando el relevo, en cierta forma, del propio Pascual, que ya en la Asamblea regional se movió para presentarse como alternativa a Rodríguez.

Félix Gil, un verso suelto

Alberto Montero y Sergio Pascual formaban una facción crítica con Teresa Rodríguez, a la que también pertenecía Félix Gil. Diputado autonómico hasta noviembre de 2015, abandonó el escaño por desavenencias con la dirección regional. Entonces, y a pesar de sus coincidencias con Montero, decidió “ir por su cuenta”.

Las fuentes consultadas por ECD recuerdan que en 2016, cuando Pascual se estaba planteando disputarle el liderazgo a Rodríguez, él amagó con presentar candidatura a la Asamblea, y desde entonces no ha parado de moverse, a nivel interno, para construir su propia alternativa dentro de Podemos.

En ese sentido, Gil se está reuniendo con plataformas que apoyan las candidaturas de unidad de cara a las municipales y autonómicas y no descarta disputar, después de esos comicios, la dirección regional de Podemos a los representantes de las otras dos facciones.

IU pone condiciones

A esta división interna en Podemos Andalucía se suma ahora otro problema, que no está pasando desapercibido, tampoco, en Madrid. Izquierda Unida, que en 2015 se presentó en las autonómicas con sus siglas, y a la que las encuestas le auguran mejores resultados que entonces, está poniendo más condiciones de las esperadas para formar una lista conjunta con Podemos.

El propio Alberto Garzón, conocedor de la fuerza de IU en Andalucía, está animando a sus compañeros a presionar a Rodríguez de cara a la confección de la candidatura de unidad el año que viene. Una circunstancia que está provocando aún más tensiones con los anticapitalistas y las otras facciones del partido.

Desde la dirección nacional no van a poner palos en la rueda a Teresa Rodríguez, pero sí la exigen que llegue, cuanto antes, a un acuerdo con Izquierda Unida que pare, al menos, la guerra interna hasta las elecciones. Una vez celebrados esos comicios, nadie quiere aventurarse a pronosticar qué puede pasar. 


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