Domingo 20/08/2017. Actualizado 01:00h

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Dinero

También habrá salidas en el banco que preside Ana Botín

Despido de empleados y cierre de sucursales del Popular en un mes

El Santander ha comenzado a convocar reuniones de urgencia para concretar el ajuste. Se ha propuesto culminar la integración antes del parón de agosto

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Una de las grandes incógnitas tras la compra ejecutada por el Santander es qué ocurrirá con los más de 10.000 empleados del Banco Popular. Los despidos están prácticamente confirmados en los servicios centrales. También en la red de sucursales. En unas semanas se sabrá cuántos, quiénes y cómo se harán.

Sucursal del Banco Popular. Sucursal del Banco Popular.

De momento, los primeros contactos con los representantes de los trabajadores ya se han producido. Los responsables del área de Recursos Humanos de ambas entidades han comenzado a tomar el pulso a la plantilla.

En la última semana, según ha podido saber El Confidencial Digital por fuentes conocedoras de los encuentros, la mayoría de las delegaciones territoriales han ido convocando asambleas urgentes por toda España. Algunas de ellas se han celebrado, incluso, en pleno fin de semana.

Han constatado una enorme incertidumbre y nerviosismo entre los trabajadores de ambos bancos.

El reto es reducir una plantilla integrada por 10.600 empleados del Popular y unos 23.000 de Santander España. El ajuste se produce, además, después de la reciente salida de 2.600 trabajadores del banco con sede en Boadilla y otros 2.500 de la entidad adquirida.

El Santander se da un mes para concretar el ajuste

Ambas partes reconocen que serán necesarios más encuentros para afinar el alcance de los recortes y la forma de llevarlos a cabo.

Según explican a ECD fuentes conocedoras de los planes de la entidad, el Santander ha decidido tomarse algo de tiempo en la concreción del ajuste. Calcula que tardará al menos un mes en identificar qué empleados deben abandonar la entidad y a qué sucursales echa el cierre. Se ha marcado el parón de agosto como plazo límite para definir la integración de ambas redes.

El plan que los responsables del banco están trazando en estas reuniones es “inquietante”, a juicio de algunos asistentes. El cierre de oficinas es inevitable. Solo queda concretar cuáles y cuándo. Por ahora, evitan poner fecha a los empleados. Pero sí han comenzado a advertir que el Santander cuenta con un buen número de sucursales ubicadas a escasos metros de las sedes de la entidad absorbida.

En el Santander matizan que no hay establecidos plazos concretos para la ejecución del ajuste. Añaden que las reuniones entre los equipos paralelos de ambas entidades ya se están desarrollando estos días, pero resulta complicado fijar una fecha definitiva. La integración irá dependiendo de las distintas unidades (plataforma tecnológica, tarjetas...).

Plan de incentivos para los empleados del Popular

No obstante, en el equipo de Ana Botín consideran que los trabajadores del Popular resultan ahora clave para lograr el objetivo de “no perder ni un solo cliente”.

La consigna lanzada internamente a la plantilla es que hay que reconquistar a los usuarios que hayan podido marcharse en las últimas semanas para recuperar también sus depósitos.

Por eso el presidente de Santander España, Rodrigo Echenique, y el consejero delegado de esta filial, Rami Aboukhair, han insistido a los principales directivos del Popular sobre la importancia de mantener a la mayoría de los 4 millones de clientes de la entidad.

Con esta estrategia, el Santander está dispuesto a quedarse con los “mejores vendedores” del Popular. Por ello, acaba de confirmar también a altos ejecutivos de la entidad adquirida que prepara un plan de incentivos que premie a aquellos empleados que consigan a los clientes más vinculados y rentables.

Las dudas también sobrevuelan a la plantilla del Santander

Por esto el plan de despidos y cierres que se avecina ha provocado que la sombra de la duda se extienda también sobre la plantilla española del Santander.

Algunos empleados que trabajan en la sede de Boadilla y en algunas sucursales dan por hecho que también se anunciarán salidas en el banco que preside Ana Botín. Es preciso dejar espacio a los que queden del Popular. Hay que recordar que la entidad que presidía Emilio Saracho tiene profesionales muy cualificados en el negocio de Pymes. Es probable que Ana Botín quiera quedarse con ellos.

Por lo pronto, no ha tranquilizado mucho el mensaje enviado solo unas horas después de anunciarse la operación. La propia presidenta del Santander remitió a todos los empleados del Santander en España una carta en la que recordaba la “experiencia demostrada” por el banco en este tipo de operaciones.

“Podéis estar seguros de que todas las decisiones que adoptemos tendrán en cuenta el bienestar y los intereses de todas las personas que trabajamos en Santander España”, les transmitió personalmente. Esas palabras han provocado que las dudas sobrevuelen también estos días a la plantilla de la entidad.

“Somos
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