El Chivato

El suplicio personal de Magdalena Álvarez

Magdalena Álvarez, en la comisión de investigación de los ERE
photo_cameraMagdalena Álvarez, en la comisión de investigación de los ERE

Magdalena Álvarez ha vuelto a ser noticia esta semana. La juez Mercedes Alaya ha redactado un nuevo auto contra ella, señalándola como la máxima responsable de las ayudas irregulares de la Junta hasta 2003 e imponiéndole una fianza de 29 millones de euros.

El escrito de la instructora del caso de los ERE en Andalucía ha sido “un nuevo golpe” para la ex ministra, que lleva ya varios meses con “altibajos” en su salud, tal y como explican El Chivato personas muy cercanas a la socialista.

En concreto, sus familiares y amigos recuerdan que, “hace cosa de año y medio”, Álvarez “nos dio un buen susto”, al pasar por “un episodio de nervios que parecía algo más grave”. Desde el verano –cuando fue imputada- hasta ahora, “esa ansiedad ha vuelto”, después de que Alaya la señalara como una de las promotoras de la trama de los ERE.

A la ex ministra de Fomento le han afectado tanto las acusaciones de la juez que, a su círculo más cercano, ha reconocido que ahora agradece trabajar en Luxemburgo, en el Banco Europeo de Inversiones y no en la zona noble de Unicaja en Málaga, tal y como ella pretendía cuando abandonó el Gobierno.

De hecho, las visitas a su ciudad natal se han visto reducidas en los últimos meses. Además, cuando regresa a Málaga, “ve a muy pocos compañeros de partido porque sabe que le van a preguntar por los ERE”. Es más, “casi prefiere echarse una partida de mus con amigos del PP, con los que tiene pactado no hablar de política, y ese tema no sale en las conversaciones”.

Los amigos y familiares de Magdalena Álvarez insisten en que “es inocente” y que “nunca entró en política para enriquecerse ni enriquecer a los suyos, porque no lo necesitaba”. Explican, además, que con la edad que tienen ella y su marido (ya retirado después de trabajar en el sector químico), “lo único que querían era descansar. Y ahora no va a ser posible”.


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