Cartagena: la Armada suspende las obras de un edificio para los submarinos S-80 tras descubrir restos arqueológicos

El hallazgo en el Arsenal de la ciudad obliga a reevaluar el proyecto de dotaciones para la tripulación y retrasa los trabajos previstos en la base naval

Submarino S-81 Isaac Peral de la Armada Española.
Submarino S-81 Isaac Peral de la Armada Española.
La Armada Española ha decidido detener de forma temporal la construcción de un edificio clave para las dotaciones de los submarinos de la clase S-80 tras el hallazgo en Cartagena de restos arqueológicos en el lugar donde se están desarrollando las obras. 
  1. Modernizar la Base de Submarinos
  2. Retrasos y ajustes en los plazos de ejecución 
  3. Modificar el proyecto técnico

La paralización afecta a las instalaciones previstas dentro de la Base de Submarinos del Arsenal de Cartagena, en Murcia, donde se están realizando importantes trabajos de adaptación para acoger a los nuevos sumergibles de última generación, según publica Confidencial Digital. 

Modernizar la Base de Submarinos

El proyecto afectado contempla la demolición del antiguo Edificio de Marinería y la construcción de unas nuevas instalaciones que incluirán vestuarios, comedor, zonas de descanso y alojamientos para las tripulaciones, así como áreas con Zonas de Acceso Restringido (ZAR) para mando naval, comunicaciones y publicaciones.

Estas obras forman parte de un plan más amplio que la Armada ha llevado a cabo durante varios años para modernizar la Base de Submarinos y asegurar la operatividad de las nuevas unidades de la serie S-80. 

El programa S-80 incluye la construcción de cuatro submarinos avanzados, destinados a reforzar las capacidades de la Flotilla de Submarinos, que había ido perdiendo capacidad con la retirada de las unidades de la anterior clase S-70. El primero de estos buques, el S-81 Isaac Peral, ya está en servicio y ha comenzado actividades operativas, mientras que el segundo, el S-82 Narciso Monturiol, fue bautizado y se prepara para pruebas en el agua en los próximos meses. 

Las obras debían realizarse con un presupuesto de varios millones de euros, tras un proceso de licitación que adjudicó la obra a una unión temporal de empresas por más de cinco millones.

Retrasos y ajustes en los plazos de ejecución 

Sin embargo, el desarrollo del proyecto ya había sufrido anteriores interrupciones: en mayo de 2025 se registró una suspensión temporal para redactar un nuevo proyecto modificado debido a problemas surgidos durante la ejecución, y en agosto se modificaron las partidas presupuestarias entre los años 2025, 2026 y 2027, lo que ya anticipaba retrasos y ajustes en los plazos de ejecución

El último contratiempo se produjo el 20 de noviembre de 2025, cuando los responsables del contrato, junto con representantes de la empresa adjudicataria, acordaron por acta la suspensión de los trabajos después de que aparecieran restos arqueológicos durante las excavaciones y movimientos de tierra.

Según el documento oficial, será necesario determinar el origen, el valor histórico y cultural de esos restos, así como coordinar con los órganos de Patrimonio la forma de preservarlos o retirarlos, antes de poder continuar con la obra. 

Modificar el proyecto técnico

Este hallazgo obliga ahora a la Armada a modificar el proyecto técnico, reajustar los plazos y posiblemente el presupuesto, hasta que se definan las medidas necesarias para compatibilizar la construcción con la protección del patrimonio.

Hasta entonces, la ejecución del edificio previsto queda parada, lo que podría impactar en los planes logísticos y de alojamiento de las tripulaciones de los submarinos S-80, cuya plena operatividad representa un hito para la modernización de la Armada Española. 

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