Defensa

Desbloqueada la repatriación de españoles de la División Azul muertos en Rusia

Estaba prevista para noviembre de 2019, se frenó por las elecciones generales, y nuevos retrasos y el coronavirus han impedido hasta ahora el traslado a España

Voluntarios de la División Azul en el frente ruso.
photo_cameraVoluntarios de la División Azul en el frente ruso.

La repatriación a España de los restos mortales de miembros de la División Azul muertos en Rusia en la Segunda Guerra Mundial está más cerca. El traslado que se bloqueó el pasado otoño, coincidiendo con las elecciones generales del 10 de noviembre, por fin enfila sus últimos trámites antes de producirse.

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Garriga (Vox) justifica la moción como “un deber nacional”.

Confidencial Digital ha podido confirmar que los restos mortales de siete divisionarios recuperados en 2019 de fosas comunes en Rusia ya sólo están pendientes de la disponibilidad de vuelos para ser enviados a España, y aquí ser entregados a sus familias.

Enterrados y exhumados en Rusia

Desde hace unos años, la fundación alemana VDK (“Volksbund Deutsche Kriegsgräberfürsorge e.V.”) realiza excavaciones en la zona del noroeste de Rusia, para recuperar los cuerpos de fallecidos en la Segunda Guerra Mundial en la campaña de las tropas alemanas contra la Rusia de Stalin.

En dicha campaña participaron casi 50.000 españoles, encuadrados en la División Azul que la dictadura de Franco formó para apoyar a sus aliados nazis de la Alemania de Hitler frente al régimen comunista soviético.

Muchos de los españoles fallecidos fueron enterrados en el frente, en fosas comunes o en cementerios locales. Desde hace unos años, los trabajos de la fundación alemana VDK sacan a la luz también a españoles de la División Azul enterrados, lo mismo que a soldados rusos, a alemanes y a nacionales de otros países otros aliados u ocupados por Hitler.

Una vez identificados con documentos oficiales del Ejército de Tierra y con la ayuda de la Fundación Indortes, una entidad española que cuida varios cementerios españoles en el extranjero, se tramita su traslado a España para que sus familias puedan enterrarlos en la intimidad.

Se paró ante las elecciones de noviembre

ECD reveló el pasado mes de diciembre que los restos mortales de siete españoles iban a ser repatriados a España desde Rusia. Sin embargo, la celebración de las elecciones generales del 10 de noviembre paralizó el proceso. Llegaron órdenes políticas -gobernaba ya el PSOE de Pedro Sánchez, aún sin coaligarse con Podemos- de frenar la repatriación a España.

Hay que recordar que tanto asociaciones por la Memoria Histórica como partidos políticos de izquierda (PSOE, Podemos, Compromís) cuestionaron durante el Gobierno de Mariano Rajoy la inversión pública que se destina a apoyar la exhumación, identificación y traslado a España de miembros de la División Azul, mientras se habían recortado las ayudas para hacer lo mismo en fosas comunes con republicanos muertos en la Guerra Civil y fusilados por los franquistas.

Aunque suele ser un asunto muy discreto, la repatriación a España de varios españoles muertos por luchar con la unidad que Franco mandó a luchar con las tropas nazis podría haber causado polémica para el PSOE y para Pedro Sánchez en plena campaña electoral.

El caso es que el proceso de repatriación previsto para noviembre de 2019 se congeló, y cuando meses después se fue a retomar, llegó la pandemia de coronavirus que entre otros efectos provocó la paralización casi total del tráfico aéreo. Así que el envío a España de los cuerpos recuperados de esos siete miembros de la División Azul se frenó de nuevo.

Todo listo para el traslado en avión

Fuentes militares explican ahora que el proceso se aceleró en los últimos meses, hasta el punto que prácticamente estaría todo listo para efectuar el traslado en avión de Rusia a España.

ECD se puso en contacto con el Consulado de España en San Petersburgo, el que gestionaba este asunto. Desde el consulado remitieron la consulta al Ministerio de Asuntos Exteriores, cuya Oficina de Información Diplomática confirma la noticia.

“El traslado de los restos está sujeto a la disponibilidad de vuelos”, explican en Exteriores, y añaden que la repatriación sólo está a la espera de encontrar un vuelo comercial desde Rusia -en la zona de San Petersburgo- a España en el que se puedan trasladar los restos mortales recuperados de esos siete españoles de la División Azul. El Ministerio de Defensa no envía aviones militares para estas tareas, sino que sufraga el coste de un vuelo comercial.

La Oficina de Información Diplomática del ministerio de Arancha González Laya asegura que “el procedimiento de repatriación se ha visto afectado por la emergencia sanitaria”, de ahí los meses de retraso que acumula este traslado.

Apuntan también que los restos mortales recuperados e identificados no se encuentran guardados en el consulado español en San Petersburgo ni en ninguna dependencia diplomática española, sino que aún se encuentran bajo custodia de la fundación VDK, que es quien exhumó los cuerpos de estos miembros de la División Azul.

O los trasladan, o los mandan al cementerio

Las fuentes consultadas por ECD aseguran que en las últimas semanas se habían traslado incluso un aviso por parte de quienes custodian los cuerpos de los siete divisionarios: o se tramitaba ya su traslado a España, o serían finalmente enviados al cementerio de Pankovka.

En ese lugar hay un sector dedicado a los españoles de la División Azul muertos en Rusia, y los restos mortales que son recuperados y de los que no se encuentra a ningún familiar, o bien este no muestra interés en la repatriación, son enterrados allí.

Finalmente los trámites que faltaban se han ido cumplimentando, y ya sólo queda, como indica Exteriores, encontrar un vuelo comercial que los traslade a España.

Acto en Madrid

Una vez en España, la entrega de los restos mortales a las familias se realiza en dependencias del Ejército de Tierra. Es el Ejército quien asume el coste del viaje hasta España (unos 800 euros por cada cuerpo repatriado), y quien gestiona la entrega, ya que pese a ser muchos de ellos falangistas alistados por afinidad con la Alemania nazi y aversión al comunismo, la División Azul fue una unidad dirigida por mandos del Ejército de Tierra.

Como no hay una base propia de la División Azul, el acto de entrega de los restos mortales a las familias se celebra en la sede de la Dirección de Asistencia al Personal del Ejército de Tierra, que se encuentra en el Cuartel del Infante Don Juan (Paseo de Moret, en Madrid).

Allí se celebra un acto sencillo, en el que mandos militares del Ejército de Tierra entregan los féretros o cajones con los restos mortales exhumados a los familiares que se hacen cargo de ellos. El féretro va cubierto con una bandera de España. Las fuentes consultadas aseguran que no en ningún momento se produce ninguna exaltación de la dictadura franquista, ni del nazismo, ni de la División Azul, sino que se trata de un acto sencillo y sobrio, de entrega de los restos mortales que estaban enterrados en Rusia para que puedan ser inhumados en España.

A partir de ahí, cada familia se hace cargo de enterrar al divisionario en el lugar que desee, ya en un acto de carácter privado. Sólo en el caso de que el fallecido contara con una condecoración como la Medalla Militar Individual, un piquete de militares tendría que rendirle honores en la ceremonia de entierro.

La epidemia de coronavirus podría afectar a estos actos, reduciendo aún más el aforo de eventos que de por sí son muy sencillos, con apenas unos cuantos militares y unos pocos familiares de cada fallecido.

En los últimos años se han efectuado cerca de una treintena de repatriaciones a España de miembros de la División Azul exhumados en Rusia.

El coronavirus frena las exhumaciones

Los siete féretros repatriados corresponden a fallecidos de la División Azul que fueron encontrados y exhumados en 2019.

La fundación alemana VDK, que cuenta con trabajadores rusos para estas tareas, realiza habitualmente dos “campañas”: una en primavera, y otra en otoño. Además, también exhuma cuerpos enterrados en fosas del cementerio de Pankovka, en torno al mes de junio.

Sin embargo, la pandemia de coronavirus ha impedido que esta primavera los equipos rusos de VDK salgan a realizar excavaciones y exhumaciones de fallecidos en la Segunda Guerra Mundial.

Se está a la espera de cómo evolucione la situación para ver si en otoño es posible al menos acometer parte del trabajo previsto para recuperar soldados caídos en el frente ruso y enterrados en cementerios y fosas comunes.

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