Martes 26/09/2017. Actualizado 01:00h

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Despotismo blando: opinión pública anestesiada

Creo sinceramente que debemos aprovechar el momento. Los ciudadanos debemos dar un paso adelante y recuperar el poder. Hablo de volver a asumir esas responsabilidades que delegamos en manos de unos pocos.

Leí hace poco un breve texto, muy sugerente, sobre esta cuestión. Sobre cómo el poder propicia una viciosa relación con los ciudadanos en modo tal que ellos mismos consienten en renunciar a sus compromisos. Parece que Tocqueville llamó a esta dinámica “despotismo blando”.

Es una nueva forma de opresión que amenaza a todos los pueblos democráticos. Los ciudadanos empleamos el día en satisfacer nuestros pequeños placeres que llenan el alma más o menos satisfactoriamente. Mientras, por encima, un poder inmenso y totalitario se consolida a base de asegurar goces y minimizar los daños.

Es absoluto, detallista, constante, precavido y apacible. Su principal objetivo es lograr que los ciudadanos permanezcan idiotizados, en precario y convencidos de que necesitan de esa superestructura paternalista.

Pero Tocqueville no se dejaba engañar:

-- “Se parecería al poder paterno si, como él, tuviese por objeto preparar a los hombres para la edad viril, pero, al contrario, no intenta más que fijarlos irrevocablemente en la infancia.

Quiere que los ciudadanos gocen con tal de que sólo piensen en gozar. Trabaja con gusto para su felicidad, pero quiere ser su único agente y sólo árbitro; se ocupa de su seguridad, prevé y asegura sus necesidades, facilita sus placeres, dirige sus principales asuntos, gobierna su industria, regula sus sucesiones, divide sus herencias, ¿no puede quitarles por entero la dificultad de pensar y la pena de vivir?”.

Cualquier democracia es susceptible de un despotismo de estas características. El primer paso para instaurar este régimen es clave: anestesiar a la opinión pública, encandilándola con espejuelos y baratijas, con ventajas a corto plazo, goces materiales, pantallas retina, servicios a domicilio…

La pregunta es pertinente: ¿Vamos a despertar? ¿Nos vamos a dejar?

Más en twitter: @javierfumero

 

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Javier Fumero

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