Jueves 21/09/2017. Actualizado 13:01h

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Defensa

Lea la carta íntegra

La emotiva defensa de los militares de una hija que ha conmocionado en las Fuerzas Armadas

“Sólo os pido que intentéis poneros en sus botas (…) Cuando eres militar pones la vida de personas que no conoces por encima de tu propia vida”

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Un artículo escrito por la hija de un militar sobre los valores y el sacrificio diario de los miembros de las Fuerzas Armadas se ha convertido en viral. Su autora recuerda a quienes critican a los militares que la profesión implica “dejar a tu familia sin saber cuándo vas a volver  a verlos porque el deber te llama”.


Personal militar sanitario del hospital Role 2 de Herat, Afganistán. Personal militar sanitario del hospital Role 2 de Herat, Afganistán.

La carta, titulada ‘Lo que nadie te cuenta de los militares’ fue escrita por una mujer “bisnieta, nieta e hija de militares”. En ella recuerda “todos los sacrificios” de su padre por su profesión. Ya se ha convertido en viral entre los miembros de las Fuerzas Armadas y sus familias. Se comparte en cadena por emails, redes sociales…

El texto, tal y como se comprueba en los comentarios que ha recibido en las redes sociales, ha emocionado a buena parte de sus lectores. Y muchos recuerdan que debe hacerse extensible a los integrantes de otros cuerpos de seguridad, como la Policía, la Guardia Civil o los bomberos.

Lea a continuación la carta íntegra escrita por Marta Quero y publicada originalmente en este blog personal:

 

Llevo mucho tiempo queriendo escribir estas palabras, el mismo tiempo que llevo mordiéndome la lengua y frenándome a mi misma de escribirlas. Pero hoy estaba escuchando Heal The World y el Himno de la Alegría y no he podido evitarlo. A pesar de que mi padre me dijo que buscase un tema ‘mejor’, que trajese menos conflictos, mas ‘aceptable’ socialmente. Pero no puedo, porque necesito compartirlo y necesito que escuchéis, o leáis estas palabras que quizá nunca nadie os ha contado.

Os voy a contar lo que significa ser militar, ser familiar de militar, y os pido -quizás es mucho pedir- pero os pido que leáis estas palabras con una mente abierta, sin prejuicios, sin una idea ya fija en la cabeza de lo que pertenecer al mundo militar significa. Ya sea buena o mala, os pido que por unos minutos la olvidéis.

No os voy a contar la definición, ni os voy a contar en qué consiste el día a día, los objetivos que tienen, el trabajo que hacen. Os voy a contar lo que hay detrás de todo eso. Lo que nadie parece recordar cuando critican a los militares (y podría incluir policías, bomberos, y todos ellos que arriesgan sus vidas en el día a día, pero me voy a restringir a los militares.)

Antes de empezar quiero haceros una pregunta, cuando fue la última vez que le dijiste adiós a tu padre o madre sin saber cuándo le volverías a ver? Cuanto es el máximo tiempo que has pasado sin saber absolutamente nada de uno de ellos? No me refiero a no saber si han visto el último partido de su equipo de futbol, si se saben el ultimo cotilleo, si te han llamado por tu cumpleaños, me refiero a la última vez que sabias si estaban vivos o no. Nunca? No has tenido que pasar nunca por una cosa así? Ni siquiera puedes imaginártelo? Entonces me alegro por ti. Porque yo, y todo hijo y esposo/a de militar lo han tenido que hacer, y algunos más de una vez.

Pertenecer a cualquier tipo de rama militar significa que pones la vida de los demás, la seguridad de los demás, que pones todo lo ajeno por encima de lo tuyo propio. Que valoras más el bien común que el personal. Que la palabra egoísmo no aparece en tu vocabulario. Cuando eres militar, pones la vida de personas que no conoces, de personas que te critican en el día a día, de personas que incluso desearían que no estuvieras allí, por encima de tu propia vida. Significa dejar a tu familia, a tus hijos recién nacidos, a tu esposa embarazada, significa dejarlos atrás sin saber si vas a volver a verlos, o cuando vas a volver a verlos, porque el deber te llama.

Olvídate de si crees o no crees que deberían participar en conflictos que ocurren en esos países, porque ojo, la mayoría del tiempo ellos no tienen elección. Nunca le he preguntado a mi padre lo que piensa del conflicto con Iraq, pero lo que sí sé es que días después de que las torres gemelas fuesen derrumbadas, tuvo que hacer las maletas y coger un avión rumbo a Kabul. Sin previo aviso, sin posibilidad de negarse. Sin peros. Mi padre tenía tres hijos, y una esposa que de la noche a la mañana tuvo que dejar atrás. Y a día de hoy, todavía no he escuchado a nadie darle las gracias. Y os podría contar muchas más cosas, os podría contar la de veces que ha arriesgado la vida, que su vida ha estado en peligro, que no sabía si volvería a casa. Pero me lo voy a callar, por él, porque ninguna de esas cosas las ha hecho con el fin de ser alabado, sino porque era su deber.

Hay militares que mueren en combate, que pierden sus vidas intentando salvar las de otros (y repito, no hablo de salvar la vida de tu mejor amigo, hablo de salvar la vida de desconocidos) y que nunca han recibido la conmemoración que se merecen, que sus familias todavía tienen que leer en redes sociales las barbaridades que se dicen sobre esta profesión, que no es una profesión, es un estilo de vida.

Mi padre y los miles de militares que hay en España hacen su trabajo en el día a día sabiendo que pocas veces van a ser valorados como se merecen, que van a ser criticados, pero lo hacen igual, incluso lo hacen mejor. Porque repito, el termino egoísmo no está en su vocabulario.

Dime, cuantos de vosotros habéis arriesgado la vida por otra persona?

No pido que apoyéis 100% a los militares. Solo pido que intentéis poneros en sus zapatos, en sus botas de combate, y que la mayoría de las veces ellos están siguiendo órdenes ante las que ellos no tienen elección.

Y por qué? Porque ponen el bien de España, el bien de los españoles, el bien tuyo y mío por encima del suyo propio. Y eso, señoras y señores, eso se merece más que un desfile al año. Eso se merece el cielo.

Por eso, yo apoyo a los militares, a las esposas y esposos de militares, a las hijas e hijos, a todos. Gracias.

De parte de una bisnieta, nieta, e hija de militares.

Marta Quero Vara de Rey


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