Lunes 05/12/2016. Actualizado 10:28h

  • this image alt

elconfidencialdigital.com elconfidencialdigital.com

La web de las personas informadas que desean estar más informadas

·Publicidad·

El Chivato

Los avatares de Sabino Fernández Campo y la claridad de sus opiniones sobre el Rey y la Monarquía

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

Sabino Fernández Campo, el que durante años fuera “cerebro” de la Casa del Rey, personaje clave para la monarquía durante la transición y también en las horas del golpe militar del 23-F, ha atravesado una temporada de dificultades. Al fallecimiento de dos de sus hijas en los primeros meses del año, se sumó después un principio de depresión, y finalmente una neumonía (la segunda ya), que le impidió inaugurar en julio los cursos de La Granda.

Finalmente repuesto, tras pasar unos días de descanso en La Manga del Mar Menor, pudo a finales de agosto hacer acto de presencia en La Granda, y allí volvió a dejar oír su autorizada voz en los grandes asuntos del país, y también sobre el papel de la Monarquía.

Sabino Fernández Campo opina que “a base de negociaciones o cesiones” no se acaba con ETA, y que más que reuniones con la banda lo que hay que hacer es que los partidos se pongan de acuerdo para acabar con ella. Le preocupa el nacionalismo y piensa que el Estado de las autonomías no ha mejorado España. Es más: declara taxativamente que, con todo respeto para la Constitución y para Adolfo Suárez, “las autonomías son el error de la Carta Magna” y llevan a la desmembración de España.

A este respecto, el ex jefe de la Casa del Rey piensa que don Juan Carlos debería utilizar más el poder moderador que le otorga la Constitución, pero tiene que hacerlo “antes”, porque, cuando las cosas ya se han decidido, si le presentan una ley, “no le queda más remedio que firmar o abdicar; aquí no cabe lo que hizo Balduino en Bélgica”.

De todas maneras, precisó Fernández Campo, esas gestiones del Monarca debe realizarlas con conocimiento del asunto (es partidario de tenga un equipo de asesores cualificado) y con la habilidad necesaria para que, si la mediación sale mal, el Rey no quede por ello en mal lugar.