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Actitud empresarial y solidaridad

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¿Qué es lo que aporta el economista norteamericano Michael Novak? El descubrimiento de la importancia también ética de la economía y del mercado y la necesidad de que las personas de buena voluntad entiendan este valor ético de la empresa y del mercado. Construir una empresa significa tener inteligencia para descubrir las necesidades de la gente, ubicar los recursos para satisfacer esas demandas, los hombres capaces de trabajar la materia prima, juntar el resultado y llevarlo al mercado con un costo posible. Todo eso necesita un conjunto de virtudes, como la inteligencia, pero también prudencia, decisión, coraje, capacidad de liderar a los hombres, capacidad de constituir la empresa también como comunidad de hombres y no simplemente como comunidad de capitales o de técnica. Necesitamos, en España, educar a una generación de jóvenes para que entiendan cómo el construir una empresa puede ser un servicio a la nación, tan grande o valioso como el del magistrado, político o filósofo. Nos falta esta idea en nuestra cultura, el convencimiento de que el trabajo de la construcción económica es tanto o más importante que el trabajo político. Entre nosotros a menudo ha predominado la idea de que la política es un servicio a la nación, y la economía, algo un poco sucio. Eso no es verdad. Lo que Michael Novak siempre intenta explicarnos es el valor de la empresa. Lo que nosotros podemos intentar explicar a Novak es que la empresa no lo es todo. Es decir, que en primer lugar la empresa está hecha por hombres, seres humanos que son producidos en la sociedad y que las virtudes necesarias para que el mercado funcione no viven en éste, sino que se crean en la gratuidad. Hay una lógica de la gratuidad no sólo en la familia, sino también en la sociedad. El hombre tiene dignidad y ello implica que cuando sus necesidades no pueden ser satisfechas a través del intercambio de equivalentes, tiene que entrar la lógica de la gratuidad, la solidaridad. Por su dignidad tienen derecho a una ayuda los minusválidos, por ejemplo. En el mundo hay hombres que no tienen ninguna oportunidad. Necesitamos actitud empresarial, pero también solidaridad. Hay que construir una alianza entre mercado libre y solidaridad, exactamente como hay que construir una alianza entre los valores de la persona humana y la democracia. Y hay que romper la vinculación entre mercado libre y consumismo, entre democracia y relativismo ético. Es la misma cosa en el plano económico y político.