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Amenaza de guerra civil

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El conseller Josep Huguet amenaza con una supuesta guerra civil, entre comillas, de no aprobarse la reforma del nuevo estatuto catalán, afirmando además que ese hecho lo aprovecharían los independentistas para hacer un "giro contra España". Huguet habla, y él mismo lo reconoce, en nombre de su partido, pero el conflicto que quiere inventar y el invento mismo de la nación catalana ni es suyo ni de la ERC de hoy. Tampoco se debe a los ancestros de su formación política, sino a un iluminado del siglo XIX como Prat de la Riba, homólogo de Sabino Arana en estos pagos. La ira y el odio a la nación que incomprensiblemente aún les da cobijo en su Parlamento, ya es un clásico entre los secesionistas. Pero antes que buscar lógica a sus argumentos, siguen basando sus reivindicaciones en la presunta opresión, la persecución de que son objeto y el odio que profesa España a "los catalanes", creyéndose los secesionistas únicos merecedores de éste topónimo. Gracias a esa estupidez política de que "hablando se entiende la gente" (también hablaron en Perpiñán), no sabemos aún cómo podremos entendernos mediante el verbo de los cócteles molotov, las pintadas de banderas estrelladas en sedes de otros partidos democráticos, los insultos, las amenazas de las juventudes de su propio partido, y las imposiciones inconstitucionales a sus conciudadanos. Si tal como están las cosas, Huguet habla de giro contra España, solo cabe suponer dos cosas: o el envío de fondos a "Madrit", cosa harto improbable, o la toma de las armas, es decir, el regreso a la "lucha armada" por parte de aquellos que acabaron por integrarse en sus filas para abandonarla. Ahora pretenden aterrorizar a una sociedad catalana despreocupada por su "estatut", aprovechando el vacío de poder existente en la Moncloa.