Miércoles 28/09/2016. Actualizado 01:00h

  • this image alt

elconfidencialdigital.com elconfidencialdigital.com

La web de las personas informadas que desean estar más informadas

·Publicidad·

La voz del lector

Flaco favor a Kerry

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

Después del tercer debate entre Bush y Kerry, los europeos, especialmente los españoles, nos las prometíamos felices: teníamos a Bush entre las cuerdas.

 

En todos los medios próximos al pseudoprogresismo político e intelectual fueron, a grandes exaltados a grandes titulares estos triunfos. Tal era la euforia, que se permitieron realizar una encuesta sobre quién quieren los europeos por presidente de los Estados Unidos. Los resultados han sido de manera abrumadora favorables a Kerry.

 

Con los grandes titulares y los resultados de la encuesta hemos hecho el peor servicio posible a Kerry. Este hecho, las preferencias de los europeos, ha provocado un vuelco en las encuestas americanas. Según las mismas ha supuesto para Bush un aumento de cinco puntos en estimación de voto en los estados que hasta la fecha de la publicación de los resultados le eran más reticentes. En estos momentos supera a Kerry en ocho puntos.

 

Este vuelco me ha llevado a hacer la siguiente reflexión: ¿Cuándo aprenderemos, en la vieja Europa, que los americanos son, todos, principalmente americanos y que lo que menos les gusta es que les digamos a quién ni cómo han de votar? Olvidamos que fue el primer país democrático del mundo y que el primer gran libro sobre la democracia, todavía a principios del XIX, ¿no era sobre la de los Estados Unidos?

 

No es de extrañar que no les gusten las lecciones sobre democracia, menos aún si proceden de partidos con base ideológica de dudoso talante democrático (marxista). El hecho tiene además otra lectura, puesto que si finalmente gana Kerry tendrá muy en cuenta lo que quieren sus paisanos, por lo tanto los europeos lo tenemos claro, gane quien gane, los americanos seguirán siendo americanos y no cambiará su actitud hacia la vieja y pseudo progre Europa.