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Predicar con el ejemplo

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El vicepresidente de los Estados Unidos, al que recientemente se le ha concedido el Nóbel de la Paz y que acaba de recibir el Premio Príncipe de Asturias, gracias a su documental "Una verdad incómoda".

El vicepresidente de los Estados Unidos, al que recientemente se le ha concedido el Nóbel de la Paz y que acaba de recibir el Premio Príncipe de Asturias, gracias a su documental "Una verdad incómoda". Con la obra premiada con un Oscar, Al Gore muestra una alarmante denuncia sobre los males del cambio climático producido por la civilización, sin duda cargado de neomaltusianismo, se culpa a que somos muchos y gastamos mucho. También muestra el infierno que nos aguarda de no modificar nuestros hábitos de consumo.

Con tantos reconocimientos Al Gore se ha erigido en el mejor profeta del ecologismo progresista, cosa que enfatiza más aún su incoherencia personal entre lo que predica y lo que practica, puesto que además   de ser el propietario de una mina de zinc que produce altas cantidades de vertidos tóxicos, el consumo energético de su vivienda es veinte veces mayor que el de una familia media norteamericana. Y eso que el pobre Al debe parar poco en casa, pues anda por medio mundo difundiendo su oscarizado documental y dando conferencias por la módica cantidad de 350.000 euros.

Es una lástima que la predicación de Al Gore no vaya seguida del ejemplo, tengo la sensación que eso nos pasa a todos los que hemos tomado el cambio climático como excusa para tranquilizar la mala conciencia, pues hay otros temas más graves, como por ejemplo el aborto, que asumimos y reclamamos como un derecho. ¿No les parece que, como a nuestro protagonista, nos sobra hipocresía y nos falta coherencia?