Martes 06/12/2016. Actualizado 01:07h

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La Cuatro juega con ventaja

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Sr. Director: El Gobierno ha cumplido su promesa de limitar la captación publicitaria de Televisión Española, principal vía de financiación de la cadena estatal. La directora general, Carmen Caffarel, aceptó esta decisión aún sabiendo que el principal beneficiado de este recorte publicitario sería la flamante Cuatro de Polanco y Sogecable y, de esta forma, mantiene a las principales cadenas privadas lejos de recursos. Elena Sánchez, directora de contenidos de Cuatro, afirmó que las armas de la cadena para ganar la batalla son; “cercanía, empatía, rigor en la información, frescura, atrevimiento y riesgo” Por otra parte Jesús de Polanco dijo que la Cuatro va dirigida a “un sector urbano, joven, dinámico; ese público que hoy prefiere la pantalla del televisor al ordenador” También Javier Diez de Polanco, consejero delegado de Sogecable, aclara que la cadena contará con un libro de estilo para sus contenidos: “La autorregulación es uno de nuestros compromisos en ese sentido. Pretendemos ser una alternativa de entretenimiento donde se van a encontrar propuestas novedosas, pero sin caer en lo grotesco ni en lo hiriente” Ante todo lo expuesto la “Primera” de Televisión Española sigue siendo la segunda cadena en términos de audiencia y es ya la tercera en ingresos publicitarios. El gran problema es que no está claro que solución tiene el actual Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero para reorientar la situación e inyectar nueva vida a Televisión Española, un gigante que pierde de 600 a 800 millones de euros al año, que tiene acumula una deuda de 7.000 millones y seis o siete veces más plantilla que las televisiones privadas. Todas las cadenas de televisión, tanto públicas como privadas, deben poner los medios pertinentes ante la epidemia de vulgaridad y erotismo que nos inunda. Todo lo demás, desde la indiferencia hasta la permisividad, son posturas perjudiciales y dañinas que sólo siguen degradando al telespectador, porque facilitan o alientan un consumo masivo de la “televisión basura”.