Martes 06/12/2016. Actualizado 01:07h

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La voz del lector

A sus órdenes, mi general

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Como catalán y desde Cataluña, quiero manifestar mi sentimiento de adhesión, apoyo y solidaridad al Teniente General José Mena Aguado. Y quiero hacerlo, en la modesta condición de ciudadano de a pié, sin ninguna vinculación a la familia castrense, ni en propio, ni por ascendencia, ni por descendencia. Y quiero hacerlo, asimilando en la misma modestia, que no soy jurista ni cronista político con lo que, mi opinión, por el rasgado de vestiduras que han provocado sus manifestaciones mas la subsiguiente sanción, está tan solo basada en lo oído, visto y leído, mas el personal componente subjetivo ante unos hechos de tal calado. Y quiero hacerlo porqué, en definitiva, la base del discurso del General Mena, se interioriza en una buena parte de la ciudadanía española, catalanes incluidos. Y quiero hacerlo porqué quienes, con las vestiduras rasgadas, se llenan la boca con lo de: ".en un Estado de Derecho dichas apelaciones son inaceptables.."; "..frases como estas nos evocan un régimen militar que todos queremos tener olvidado.";".se trata de un ataque a las bases mas elementales de la democracia." u otras parecidas, son los mismos que, hace ahora dos años, estaban en Perpiñán parcelando España con la cúpula de ETA y, si no son los mismos, son los que se mantienen en un Gobierno que no gobierna en sumisa servidumbre a ellos. Y quiero hacerlo porqué desde las apesebradas cadenas de televisión, emisoras de radio y prensa escrita dependientes del entorno gubernamental - o sea, casi todos los medios - se solivianta a la audiencia con frases como "..enemigo de Cataluña."; ".azote contra l'Estatut."; ".falta de madurez democrática.."; "..no asimilación de que los tiempos han cambiado."..... Y quiero hacerlo, sencillamente, porqué ya estoy tan harto que, si alguien se acuerda del artículo 8 de la Constitución, me abre una mínima esperanza para que, tarde o temprano, alguien se acuerde también del artículo 155.