Miércoles 07/12/2016. Actualizado 12:04h

  • this image alt

elconfidencialdigital.com elconfidencialdigital.com

La web de las personas informadas que desean estar más informadas

·Publicidad·

La voz del lector

Un pacto imposible

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

El problema es que el líder del Pacto, Zapatero, no es de los "buenos" en eso de luchar firmemente contra el terrorismo, sólo lo parece. La imagen vende mucho en la opinión pública, y el Presidente lo sabe. Por eso se presenta ante la opinión pública como bueno, sincero e inocente. Apariencias.

La panacea de Zapatero es factible sólo en el "País de las Maravillas". Ha propuesto al conjunto de partidos retomar el Pacto Antiterrorista para lograr el fin de uno de sus interlocutores, ETA. Zapatero "vende humo" pero no quiere pagar impuestos; y las víctimas exigen justicia, seguridad y afirmaciones claras y objetivas.

Ampliar el Pacto a todos los partidos supone romper cualquier acuerdo democrático y dinamitar el poco sentido común que queda en el Congreso. Permitir que ERC se una la política Antiterrorista. Supone aceptar sus reuniones en Perpiñán con la cúpula etarra, a escondidas, para negociar la vida de los ciudadanos catalanes.

Si ERC entra en el Pacto será porque el diálogo con los asesinos es la estrategia principal del acuerdo. Sino, no entrará. Si Zapatero permite que el PNV, que exige el diálogo con ETA y defiende la sinrazón del Proceso de Paz pese a las bombas, será la mejor muestra de rendición electoralista. Permitir que el PCTV (aquel partido pro-etarra que no condena los atentados de ETA) participe en la política Antiterrorista es un insulto y una "traición" a las víctimas.

Si el Pacto del 2000 acoge a los sucesores de HB, no será un pacto contra el Terrorismo, sino una campaña de sensibilización terrorista. Y si Otegi, o el resto de "apuntadores", concurre a unos comicios democráticos, supondrá entregar la libertad individual a los asesinos. El Pacto por las Libertades y Contra el Terrorismo lo deben formar los "buenos demócratas", no los que se amparan en su denominación democrática para esconder sus "vergüenzas".

El problema es que el líder del Pacto, Zapatero, no es de los "buenos" en eso de luchar firmemente contra el terrorismo, sólo lo parece. La imagen vende mucho en la opinión pública, y el Presidente lo sabe. Por eso se presenta ante la opinión pública como bueno, sincero e inocente. Apariencias.