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Política

Altercado en la Audiencia Nacional: periodistas y policías replican a las provocaciones de los abertzales con gritos de “a la cárcel” y “asesinos”

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Simpatizantes abertzales que asistieron al juicio contra dos supuestos etarras aprovecharon la escasez de medios de comunicación y cámaras para montar un nuevo “circo”, profiriendo gritos a favor de ETA y la independencia de Euskadi.

Ayer se celebró en la Audiencia Nacional la tercera jornada del juicio contra dos supuestos terroristas, miembros del denominado “comando Ttotto” de ETA, acusados de colocar un coche-bomba en las cercanías del cuartel de la Guardia Civil en la localidad de Ágreda, Soria, en julio de 2000: Aitor Aguirrebarrena Beldarían, alias “Peio”, “Tarzán” o “Jone”; y Asier Arzalluz Goñi, alias “Santi”, “Epeta” y “Sendoa”.   Apenas una treintena de personas ocupaban la sala de vistas de la Audiencia Nacional en la que se celebraba la sesión. Un habitáculo conocido de sobra por todos ya que, el viernes de la semana pasada, Francisco Javier García Gaztelu, “Txapote”, había desafiado allí mismo al presidente del tribunal que lo juzgaba llamándole “monigote de circo”.   Reproducimos a continuación los incidentes acaecidos en la sala en el día de ayer, una vez que el juicio quedase visto para sentencia:   -- Acto seguido de que la presidenta del Tribunal de la sala de lo penal, Ángela Murillo, diese por terminado el juicio, los dos presuntos miembros de la banda terrorista se levantaron de sus asientos rápidamente y, con el puño el alto, gritaron proclamas en euskera a favor de ETA, por supuesto. Los agentes de la Policía Nacional entraron rápidamente en la mampara de cristal y esposaron a ambos abertzales.   -- La actitud fue imitada por familiares y amigos de los inculpados que se encontraban en la sala, entre los cuales estaba la madre de Francisco Javier García Gaztelu, “Txapote”. Estos, con el puño en alto, se hicieron eco de los gritos en favor de la banda terrorista y de la independencia del País Vasco. Entre estas palabras se pudo escuchar a la perfección varios “gora ETA”y gora ETA militar.   -- Ante esto, algunos periodistas acreditados en la sala y agentes de paisano tanto de la Policía Nacional como de la Guardia Civil que estaban presentes, replicaron a los abertzales, levantando la voz, con frases como: “a la cárcel” y “asesinos”.   -- Tras este cruce de palabras que produjo una situación de gran tensión, los miembros de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, encargados de mantener el orden en la sala, desalojaron, por orden de la presidenta del Tribunal, a los amigos y familiares de los acusados.   -- Ya en la salida de la Audiencia Nacional, dos de estos abertzales –un hombre y una mujer de ya avanzada edad- tuvieron otro incidente con uno de los agentes de la Policía Nacional encargado de controlar el acceso al edificio. Este pidió a dos de los expulsados del juicio que abandonaran la Audiencia Nacional, y cogiéndoles del brazo les dirigió en dirección a la salida. No obstante, los dos abertzales replicaron al agente “que no les tocase”, a lo que este respondió que se lo estaba pidiendo con educación. Mientras se dirigían al exterior, ya por su propio pie, se volvieron hacia los policías que custodiaban la entrada profiriendo insultos contra ellos.   -- Estos actos pudieron presagiarse en la sala antes de que se dieran. Un ejemplo: algunos familiares y amigos de los supuestos etarras apoyaban sus pies en los bancos de delante de sus asientos. Un policía nacional –en una actitud algo desafiante- les dijo que los bajaran lo cual motivó las risas entre los radicales.   -- Exceptuando estos hechos, el juicio contra Aitor Aguirrebarrena y Asier Arzalluz siguió la misma tónica que los anteriores celebrados contra supuestos miembros de la banda terrorista ETA. Es decir, los acusados no quisieron hacer ningún tipo de declaración.   -- Llamó la atención a los presentes en el acto la actitud de la abogada defensora, Ainhoa Baglietto, que habitualmente defiende a los presos etarras y sobrina, además, de un asesinado por ETA, Ramón Baglietto. La letrada se pasó la mayor parte de la vista escribiendo notas en sus folios, sin apenas mirar a la cara al fiscal, al abogado del estado ni la defensa particular. Algunos de los allí presentes comentaron que tal vez estaba completando un crucigrama, un autodefinido o un sudoku.   -- Las conclusiones tanto del fiscal, como de la defensa particular y del abogado del estado causaron risas entre los radicales abertzales presentes en la sala. Al finalizar cada una de ellas se podía escuchar un sonoro bufido desde la bancada de los familiares de los acusados. --Entre los corrillos que se forman en los pasillos de la Audiencia Nacional se pudo escuchar que esta tanda de procesos judiciales contra presos etarras se resolvería del siguiente modo: tres o cuatro etarras considerados como “muy malos”, entre los cuales se encontraría “Txapote”, permanecerían en prisión y la mayoría restante, considerados como “menos malos”, vería cómo les serían conmutadas las penas.