Viernes 09/12/2016. Actualizado 01:00h

  • this image alt

elconfidencialdigital.com elconfidencialdigital.com

La web de las personas informadas que desean estar más informadas

·Publicidad·

Política

Un general de las FAMET se desmarca del “bloqueo informativo” ordenado por Defensa sobre la reestructuración del Ejército

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

El general jefe de las Fuerzas Aeromóviles del Ejército de Tierra (FAMET), Juan Esteban-Verástegui, confirmó a los militares del Bhelma II que su unidad va a desaparecer a partir de 2008. El anuncio ha producido malestar entre los militares que apuntan a un posible trato de favor hacia la base de Agoncillo.

El general jefe de las Fuerzas Aeromóviles del Ejército de Tierra (FAMET), Juan Esteban-Verástegui, confirmó a los militares del Bhelma II que su unidad va a desaparecer a partir de 2008. El anuncio ha producido malestar entre los militares que apuntan a un posible trato de favor hacia la base de Agoncillo. Según las fuentes consultadas por El Confidencial Digital, el Batallón de Helicópteros de Maniobra de Bétera echará el cierre tras los planes de reestructuración de los tres Ejércitos que prepara el Ministerio que dirige José Bono. Por lo pronto, Defensa ha declarado un “bloqueo informativo” sobre la materia: nadie se pronuncia al respecto y portavoces oficiales reconocen que se va a mantener absoluto silencio sobre este asunto. Sin embargo, el general ha reconocido en la propia base el desmantelamiento de la unidad. Además, algunas fuentes consultadas aseguran que esta decisión proviene del anterior jefe de las FAMET, José Luis López Rosé, que está implicado en la nueva configuración de las fuerzas del Ejército de Tierra. Rosé ascendió en junio de 2005 a Jefe de División de Planes del Estado Mayor del Ejército de Tierra. Desde esta oficina se está gestando la futura ordenación de las unidades de Tierra. De hecho, las mismas fuentes advierten que el anunció del desmantelamiento de la unidad ha causado sorpresa entre los militares pues era la base de Agoncillo, en la Rioja, la “candidata a desaparecer”. Hay que recordar que el general López Rosé tiene casa y familia en Logroño. La mencionada base riojana, según algunos afectados, “tiene instalaciones tercermundistas, menos personal destinado y no se cubren las vacantes de tropa y mandos”. Además se denuncia que sus helicópteros llevan casi dos años en tierra “porque las aeronaves carecen de certificados de aeronavegabilidad”. Incluso hay quien malicia que esta decisión de mantener Agoncillo también responde al interés de los mandos por mantener activo un supuesto negocio de venta de vino de Rioja desde el almacén de la base. Vino etiquetado con el escudo de la unidad-Bhelma III- y que ya es famoso en toda las FAMET. La bebida se distribuiría por los diferentes acuartelamientos aprovechando diversos “vuelos de instrucción”.