Martes 26/09/2017. Actualizado 01:00h

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Política

Martín Villa, Moratinos y Laborda crean la ‘Fundación España-Guinea Ecuatorial’ para impulsar la transición y “que Guinea no sea nuestra nueva Filipinas”

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La Fundación España-Guinea Ecuatorial es la más ambiciosa plataforma constituida nunca para apoyar la transición pacífica en Guinea. Se presentará en público en próximas fechas.

La fundación España-Guinea Ecuatorial ya tiene su sede en el madrileño barrio de la Estrella. Recibirá anualmente una dotación de fondos públicos cercana a los 50.000 € para el desarrollo de sus actividades y también cuenta, de momento, con otros 25.000 € recibidos de distintas entidades privadas, entre ellas Endesa, pues Rodolfo Martín Villa es presidente de honor de la eléctrica y está en el patronato de la fundación.

Además de por Martín Villa, dicho patronato está constituido, al menos, por los siguientes integrantes: el ministro de Exteriores –en este caso, Miguel Ángel Moratinos- como miembro natural; Juan José Laborda, miembro del Consejo de Estado y ex presidente del Senado; Alberto Ruiz-Thiery, representante de la Internacional Democrática de Centro para África y adjunto de relaciones internacionales del PP; Joan Rigol, de Convergència i Unió; Joseba Etxeberria, de relaciones internacionales de UGT; Javier Doz, de relaciones internacionales de CCOO; la profesora Alicia Campos, especialista en Guinea Ecuatorial; el diputado socialista Jesús Quijano, catedrático de Derecho Mercantil; la diputada socialista y miembro de la Ejecutiva Federal Delia Blanco; el general de división Jesús Argumosa, otrora destinado en Guinea Ecuatorial y ahora con mando en el CESEDEN, y Jesús Romero, profesor universitario y destacado miembro de la comunidad católica de San Egidio, entidad experta en diplomacia y resolución de conflictos internacionales.

La fundación, sin dotación suficiente para otorgar becas, animará no obstante a las distintas comunidades autónomas para que abran las puertas de sus universidades y centros de enseñanza superior a estudiantes ecuatoguineanos. De lo que se trata es de evitar que los ecuatoguineanos sigan yendo a otros países a estudiar becados –Francia, notablemente- si pueden venir a España.

La principal actividad de la fundación será, sin embargo, la edición de la revista Palabras, nombre alusivo a la oralidad tradicional de la literatura ecuatoguineana. De dicha revista se han de editar en torno a 1400 ejemplares, la mitad de los cuales se venderán en Europa. La otra mitad se repartirá en Guinea Ecuatorial a través de la cooperación española en el país.

El director de la revista es el profesor Donato Ndongo, profesor de literatura y, casi con toda certeza, el escritor y novelista de más prestigio de la literatura ecuatoguineana de nuestros días. El primer número de la revista estará dedicado a la lengua española como vínculo de unión entre Guinea y España e Iberoamérica. La presentación de la revista será el momento de alumbramiento de la fundación.

La ambiciosa intención de Palabras es, siguiendo el formato y el rigor de la Revista de Occidente, convertirse para la transición guineana en lo que la revista Claves fue para la transición española. Tanto con las becas como con la revista como con los objetivos generales de la fundación, de lo que se trata es de evitar por todos los medios que Guinea Ecuatorial sea la próxima Filipinas en cincuenta años, es decir, un país desvinculado de sus tradicionales lazos idiomáticos y sociales con España, la antigua metrópoli.

En cuanto a las base de su actuación política, la fundación apuesta por la estabilidad en el país, es decir, por la evitación de intentos extrademocráticos de realizar la transición; también apuesta por la continuidad diplomática hacia Guinea en lo que es la política exterior española.

Otro eje de su acción política parte de este postulado: en el caso guineano, exactamente igual que en el caso cubano, nada ha de poder hacerse si España carece de intereses. En Cuba tenemos intereses, personales, económicos, de todo tipo. En Guinea se carece de ellos: sólo quedan los lazos de la historia. A tal fin, para conseguir una efectividad en la política, la fundación es consciente de la necesidad, por parte de España, de coaligarse con países con intereses en la zona para poder ejercer alguna presión sobre el gobierno de Obiang. Francia queda descartada por las múltiples dobleces de su política subsahariana. En todo caso, también se descarta un discurso de exhibición furiosa anti-Obiang, en tanto que este discurso tan sólo sirve para que Obiang recrudezca su posición anti-española, lo cual repercute directa y muy negativamente en la oposición interna en Guinea Ecuatorial. Téngase además en cuenta que cada problema que ocurre en Guinea Ecuatorial tiene un resonancia en España, de modo que en España se convierte, prácticamente, también en un problema de política interna.

La fundación ha comprado la biblioteca del prestigioso africanista suizo Max Liniger-Goumaz.

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