Lunes 05/12/2016. Actualizado 01:00h

  • this image alt

elconfidencialdigital.com elconfidencialdigital.com

La web de las personas informadas que desean estar más informadas

·Publicidad·

Política

La tecnología más sofisticada, para la “operación Duna” de Garzón en Ceuta: micrófonos direccionales, coches balizados y teléfonos pinchados

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

El operativo autorizado por Baltasar Garzón para la Policía Nacional ha usado sistema de escucha y grabación de un nivel similar a los utilizados en las operaciones contra ETA. El juez Del Olmo niega a la Policía que haya autorizado una investigación paralela de la Guardia Civil.

La “operación Duna” contra el terrorismo islámico se saldó con la detención de once individuos aunque cuatro de ellos quedaron en libertad una vez prestada declaración ante el juez Garzón. Unos 300 efectivos del Cuerpo Nacional de Policía participaron, de una u otra forma, en ella aunque las detenciones y el operativo más cerrado y cercano a los detenidos estaba compuesto por unos 60 agentes, según informan a El Confidencial Digital fuentes policiales.

Algo más de un año ha durado la investigación autorizada por el juez Garzón, que permitió a los agentes de la Comisaría General de Información la utilización de medios técnicos muy sofisticados por la complejidad que tenía infiltrarse en la barriada ceutí de El Príncipe.

De este modo, según le cuentan a ECD fuentes policiales, se han utilizado para hacer los seguimientos de los detenidos micrófonos direccionales que han permitido captar conversaciones entre ellos y con terceras personas en callejuelas estrechas, por las que se hacía muy difícil un seguimiento a pie.

Los agentes también echaron mano de otros equipos de seguimiento, como las balizas en los coches, que permiten su localización, y los pinchazos telefónicos. Gracias a ellos pudieron determinar el contenido de las conversaciones de algunos de los detenidos con otros colaboradores en Marruecos.

Los movimientos y desplazamientos que hacen desde Ceuta al país magrebí y las reuniones que tienen con algunos individuos allí es lo que lleva a la policía a empezar a practicar las primeras detenciones.

Según las fuentes consultadas por ECD, se ha intentado evitar hasta el último minuto las filtraciones sobre el transcurso de la operación porque, aunque esta célula no tenía material ni estaba en una fase de actuación próxima, sí había sospechas fundadas de que intentasen establecer futuros objetivos en nuestro país. Un extremo un tanto cuestionado por miembros de las Fuerzas de Seguridad que conocen de primera mano las singularidades de la barriada de El Príncipe Alfonso en Ceuta.

Desde la Policía se niega además, porque así se lo ha hecho constar el juez Juan del Olmo, que éste magistrado hubiera autorizado otra operación paralela o similar de la Guardia Civil, tal y como han informado algunos medios de comunicación.