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Política

Ante la amenaza terrorista, sobre todo islamista, los servicios policiales han planteado al Gobierno poder escuchar “más y mejor”

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Los servicios policiales y de inteligencia españoles tienen planteada al Gobierno la necesidad de ampliar las posibilidades legales de realizar escuchas, sobre todo telefónicas pero también otras, como una medida imprescindible para combatir con eficacia el terrorismo, singularmente el terrorismo islamista.

Los servicios policiales y de inteligencia españoles tienen planteada al Gobierno la necesidad de ampliar las posibilidades legales de realizar escuchas, sobre todo telefónicas pero también otras, como una medida imprescindible para combatir con eficacia el terrorismo, singularmente el terrorismo islamista.

 

El asunto ha empezado a estudiarse en el Ejecutivo, también porque las conclusiones provisionales de la Comisión del 11-M plantean al Gobierno la petición de que se potencien y mejores los sistemas de lucha contra esta amenaza, y uno de los procedimientos más eficaces son las escuchas.

 

Según informaciones recogidas por El Confidencial Digital, el Ministerio de Justicia ha iniciado ya el estudio de qué modificaciones tendrían que aplicarse en nuestra legislación para hacer posible una mayor capacidad de “pinchar” teléfonos en España, actividad que actualmente está muy limitada. La pregunta es si la actual normativa no resulta “excesivamente garantista”, frente a una amenaza de las dimensiones que tiene el extremismo islamista, como ya se padeció con motivo del 11 M.

 

Una de las vías de solución estaría –según las informaciones recabadas por ECD- en distinguir las escuchas para “uso legal”, de las que únicamente tendrían una utilización “de inteligencia”.

 

Las primeras serían las que en el futuro pueden ser utilizadas judicialmente, como prueba en un juicio, y éstas requerirían muchos requisitos previos, mientras que las segundas únicamente se utilizarían a efectos de información e investigación, no judiciales, por lo que en estos supuestos las posibilidades tendrían que ser mucho más flexibles.

 

En los organismos dedicados a la lucha contra el terrorismo, que son quienes han planteado al Gobierno “poder escuchar más y mejor”, se recuerda el caso de Gran Bretaña, donde los servicios de información tiene una gran capacidad para ordenar pinchazos telefónicos y escuchas.