Obispo de San Sebastián dice que cada pobre que se ve en las calles refleja "los límites de las instituciones públicas"

Fernando Prayo ordenación obispo san sebastin

"La Iglesia es abogada de la justicia y de los pobres al no identificarse con los políticos ni con intereses de partido", añade

SAN SEBASTIÁN, 19 (EUROPA PRESS)

El Obispo de San Sebastián, Fernando Prado Ayuso, ha asegurado que cada pobre que se ve en las calles refleja "los límites de las instituciones públicas". Además, ha destacado que la Iglesia es "abogada de la justicia y de los pobres, precisamente, al no identificarse con los políticos ni con los intereses de partido".

En un artículo de opinión con motivo de la celebración este domingo de la Jornada Mundial de las Personas Pobres, el prelado recuerda además que la Iglesia no actúa ni sirve a los necesitados "desde una ideología o por una ideología política".

Tras sostener que la Iglesia invita a todos a tomar "nueva conciencia" de la existencia de estas personas, advierte que algunos de ellos "se recogen por las noches, después de rebuscar algo que comer en los contenedores de basura, para refugiarse en algún cajero, algún recoveco, algún portal o atrio", mientras que otros buscan "algo de calor y compañía en los escasos albergues que tienen a su disposición".

En este contexto, lamenta que "mientras la llamada al bienestar sube cada vez más de volumen, el volumen del que vive en la pobreza se silencia cada vez más" y resalta que, por mucho que se mire para otro lado, "ahí están".

"Cáritas señala que los que piden ayuda han cambiado de perfil. No son números, son personas. Las personas que demandan nuestros servicios son, preocupantemente, cada vez más jóvenes y tienen un rostro más femenino", añade, al tiempo que valora la labor desarrollada por los voluntarios.

El Obispo, que asegura que "restablecer o tutelar la dignidad de los más débiles contribuye a la fraternidad humana", reconoce que las instituciones eclesiales "no llegan y las iniciativas ciudadanas tampoco".

"No se nos puede exigir más. A las instituciones civiles, sean del color que sean, sí. Cada pobre que vemos en nuestras calles nos habla de los límites de nuestras instituciones públicas. Me consta que muchos de nuestros políticos y gobernantes en nuestra ciudad y en nuestros pueblos están en esta onda de compromiso y no miran para otro lado. Hay que darles las gracias por lo que hacen, ciertamente, pero también hay que decirles: no es suficiente. Se puede hacer más. Es cuestión de prioridades", argumenta.

"AUTORIDAD MORAL"

Por otro lado, indica que una Iglesia lejana a los pobres sería "opaca, poco creíble", al no reflejar "el amor de Jesucristo por los últimos". Asimismo, subraya que la Iglesia no hace nunca nada, ni tampoco sirve a los necesitados "desde una ideología, o por una ideología política".

"Lo hacemos desde la fe e iluminados por el Evangelio de Jesús. Benedicto XVI dijo en cierta ocasión que "si la Iglesia comenzara a transformarse directamente en sujeto político, no haría más por los pobres y por la justicia, sino que haría menos, porque perdería su independencia y su autoridad moral, identificándose con una única vía política y con posiciones parciales opinables. La Iglesia es abogada de la justicia y de los pobres, precisamente, al no identificarse con los políticos ni con los intereses de partido", zanja.