La Armada Española moderniza su fragata más veterana: el cambio que revoluciona su poder de fuego

Sistemas Sentinel 2.0 y 30 en la fragata Santa María

La fragata Santa María F-81, la más veterana de la Armada Española, ha recibido una profunda modernización de su sistema de defensa. Con el apoyo del Ministerio de Defensa y la empresa Escribano Mechanical & Engineering, el buque ha sustituido sus viejos sistemas de armas por una nueva generación de estaciones automatizadas.

Estos cambios no solo mejoran su capacidad de reacción ante amenazas, sino que la convierten en un laboratorio flotante para tecnologías que equiparán a las futuras fragatas de la clase Bonifaz F-110. El resultado es un salto tecnológico que redefine el concepto de seguridad en el mar.

Una renovación esperada en la flota española

La fragata Santa María, primera unidad de su clase y en servicio desde 1986, ha sido objeto de un proceso de actualización que busca mantener su operatividad en los estándares actuales de combate naval. Este programa de modernización responde a la necesidad de sustituir sistemas obsoletos por soluciones tecnológicas desarrolladas en España.

Entre las novedades más destacadas figura la incorporación de dos estaciones de armas a control remoto Sentinel 2.0, diseñadas por la empresa Escribano Mechanical & Engineering (EM&E). Una de ellas está equipada con una ametralladora Browning M-2 de 12,7 mm, mientras que la segunda integra un lanzagranadas automático MK-19, ambos controlados desde el interior del buque.

Integración con sistemas de defensa inteligentes

Las nuevas torretas funcionan de forma coordinada con el sistema de detección antidrones Crow desarrollado por Indra, lo que permite detectar, identificar y neutralizar amenazas aéreas de corto alcance. Esta integración refuerza la capacidad de defensa cercana del buque y demuestra la interoperabilidad de las tecnologías españolas en escenarios navales modernos.

El objetivo es ofrecer una respuesta inmediata ante ataques asimétricos, especialmente en misiones internacionales donde los drones se han convertido en una amenaza creciente. Con la Sentinel 2.0, la Santa María puede responder con precisión y sin exponer a la tripulación.

El adiós al sistema CIWS Meroka

Otro de los cambios más relevantes ha sido la retirada del veterano sistema CIWS Meroka, instalado sobre el hangar de helicópteros. Este sistema contramisiles, de origen hispanoalemán, llevaba más de cuatro décadas operativo, pero su rendimiento había quedado limitado frente a las nuevas amenazas.

En su lugar, el buque incorpora la estación Sentinel 30, también de EM&E, equipada con un cañón automático Mk44 Bushmaster II de 30 mm. Este arma, con mayor alcance y precisión, ofrece una cobertura más eficaz contra blancos rápidos y maniobrables.

Preparada para las futuras F-110

El Sentinel 30 será uno de los sistemas principales de las futuras fragatas F-110 Bonifaz, por lo que su instalación en la Santa María actúa como banco de pruebas para su despliegue definitivo. La experiencia obtenida en esta plataforma permitirá ajustar software, sensores y algoritmos de puntería antes de su integración en la nueva generación de buques.

Este enfoque experimental confirma la estrategia de la Armada Española de apostar por la innovación industrial nacional, impulsando la colaboración con empresas tecnológicas especializadas en defensa.

Una demostración de capacidad tecnológica

La empresa EM&E Group ha difundido recientemente un vídeo donde se aprecian las pruebas de tiro de ambos sistemas en condiciones reales de navegación. En las imágenes, la Sentinel 2.0 dispara primero con la Browning M-2, seguida del lanzagranadas MK-19, para finalizar con la Sentinel 30 y su potente cañón Mk44 Bushmaster II.

Estas pruebas validan la precisión de los sistemas de estabilización, la capacidad de seguimiento automático y la eficacia de los sensores ópticos integrados. Además, la modularidad de las torretas permite su instalación en distintos tipos de embarcaciones militares y de seguridad marítima.

Una transición hacia la defensa del futuro

Con esta actualización, la fragata Santa María prolonga su vida operativa y refuerza su papel dentro del grupo de escoltas de la Armada. Su participación en maniobras de la OTAN y en operaciones internacionales exigía una actualización acorde con las nuevas tácticas de guerra naval.

La combinación de armamento automatizado, inteligencia artificial y sistemas de vigilancia en red marca el inicio de una nueva etapa en la defensa marítima española. La Santa María, con sus nuevas estaciones Sentinel, se consolida como un ejemplo de transición entre el pasado y el futuro de la flota nacional.

Industria española en vanguardia

España reafirma así su capacidad de producir sistemas de armas avanzados con sello propio. Tanto Indra como Escribano Mechanical & Engineering se posicionan como referentes europeos en integración de sensores, robótica y control remoto de precisión.

El resultado de esta colaboración es una plataforma más segura, flexible y alineada con los desafíos tecnológicos del siglo XXI. La fragata Santa María demuestra que incluso los buques más veteranos pueden reinventarse para seguir defendiendo las aguas nacionales con eficacia y orgullo.