El Ejército del Aire mantiene en vuelo al último reactor español: el CASA C-101 Aviojet
Tras más de cuatro décadas de servicio, el mítico CASA C-101 Aviojet afronta sus últimos años en activo. Este reactor, emblema de la aviación militar española, marcó una época tanto en el entrenamiento de pilotos como en las exhibiciones aéreas.
Aunque ya fue reemplazado en la Academia General del Aire, aún existe un lugar donde algunos ejemplares siguen en vuelo. Allí se preserva la última huella de un avión que debutó en 1977 y que acompañó a generaciones enteras de pilotos.
El reactor español que marcó una era
El CASA C-101 Aviojet realizó su primer vuelo el 27 de junio de 1977 y entró oficialmente en servicio en el Ejército del Aire el 17 de marzo de 1980. España adquirió un total de 88 unidades, principalmente destinadas al adiestramiento de los futuros pilotos de la Academia General del Aire de San Javier, en Murcia.
Durante décadas fue la aeronave de iniciación al vuelo de reacción para miles de alumnos. Su papel se consolidó aún más a partir de 1985, cuando la Patrulla Águila adoptó el Aviojet para sus demostraciones aéreas, convirtiéndolo en un símbolo reconocido en festivales internacionales.
El relevo del C-101: del Aviojet al PC-21
Con el paso del tiempo, el veterano reactor cedió su lugar al moderno Pilatus PC-21, un avión suizo turbohélice más eficiente y avanzado para el entrenamiento militar. Desde 2022, la Patrulla Águila comenzó su transición a este nuevo modelo, lo que supuso la retirada oficial del C-101 en las unidades de formación.
El último vuelo del Aviojet en manos de la Patrulla Águila se realizó en junio de 2024, marcando el fin de una era. Sin embargo, lejos de quedar relegados a los hangares, algunos de estos aviones mantienen su actividad en un lugar clave para la defensa nacional.
El CLAEX, último bastión del Aviojet
Actualmente, el Centro Logístico de Armamento y Experimentación (CLAEX), con sede en la Base Aérea de Torrejón de Ardoz, es el único destino donde los C-101 siguen operativos. Este organismo, creado en 1991, utiliza los Aviojet para misiones de ensayo, homologación de sistemas y desarrollo de software de armas.
En el CLAEX, los C-101 cumplen tres misiones principales:
- Experimentar y homologar aeronaves, equipos y armamento aéreo.
- Gestionar el ciclo logístico de armas y municiones del Ejército del Aire.
- Diseñar y verificar el software embarcado de los sistemas de armas.
En este contexto, los Aviojet aún tienen años por delante antes de su retirada definitiva. No obstante, el CLAEX ya trabaja en la transición a plataformas más modernas, lo que marcará el punto final del reactor español.
Un legado para la historia
Además de España, países como Chile, Honduras y Jordania fueron operadores del C-101. Sin embargo, todos ellos ya dieron de baja el modelo, quedando únicamente en servicio los aparatos del CLAEX. Esto convierte a España en el último país del mundo en mantener activo el Aviojet.
El C-101 no solo fue un avión de instrucción. Fue un hito tecnológico para la industria aeronáutica española, fabricado por Construcciones Aeronáuticas S.A. (CASA). Su desarrollo permitió a España reforzar su capacidad industrial y consolidar un sector estratégico en plena Guerra Fría.
La Patrulla Águila y su inseparable Aviojet
Durante casi cuatro décadas, el público identificó a la Patrulla Águila con los colores de los C-101. Sus acrobacias y su característico humo con la bandera nacional fueron posibles gracias a este reactor. La despedida de 2024 fue un acto cargado de simbolismo, que dejó al PC-21 como heredero de esta tradición.
El avión que aún resiste
En 2025, un vídeo difundido por Fly By Wire Aviation mostró de cerca al E.25-35 (54-20), uno de los ejemplares del CLAEX, con su deriva conmemorativa del 25º aniversario del centro. Un recordatorio de que, aunque su final se aproxima, el Aviojet todavía late en los cielos españoles.
El CASA C-101 Aviojet representa mucho más que un simple avión de entrenamiento. Es la memoria de un tiempo en el que España fabricaba su propio reactor de instrucción y lo exportaba al extranjero. Su retirada progresiva supone el cierre de un capítulo fundamental en la historia del Ejército del Aire.
Con cada vuelo que aún realiza en Torrejón, el Aviojet se despide lentamente de los cielos. Pero su legado, después de 45 años en servicio, ya está asegurado en la historia de la aviación militar española.