El Ejército de EE.UU. lanza un plan inesperado con sus misiles Dark Eagle
Una decisión del Ejército de EE.UU. ha reavivado el debate en Washington. El anuncio sobre el despliegue del segundo sistema Dark Eagle para 2026 ha llegado pese a las persistentes dudas internas.
El programa, centrado en misiles hipersónicos de largo alcance, ha sido objeto de escrutinio por parte de organismos clave, incluyendo al Congreso y al Pentágono, especialmente por su efectividad operativa y coste creciente.
Un despliegue acelerado en medio de interrogantes
El Ejército de Estados Unidos ha comunicado al Congreso su intención de desplegar, hacia el final del año fiscal 2026, un segundo sistema de misiles hipersónicos Dark Eagle. Esta maniobra se enmarca en los programas de adquisición rápida definidos como Middle Tier Acquisition, diseñados para acelerar capacidades estratégicas.
El informe fue revelado a través de un documento oficial que alude a ajustes técnicos en los misiles, lo que provocará un incremento sustancial en el presupuesto en comparación con el primer sistema. Según la Oficina de Rendición de Cuentas del Gobierno (GAO), las modificaciones implicarán unos 150 millones de dólares adicionales.
Costes y retrasos que preocupan al Congreso
Entre los factores que explican el aumento del gasto se encuentran las pruebas adicionales requeridas y una serie de modificaciones técnicas aplicadas a los misiles. Asimismo, la financiación, originalmente prevista para inicios de 2024, se retrasó hasta finales de 2025.
El Ejército solicitó 744 millones de dólares para desarrollar los equipos terrestres de la denominada Batería 3. Este presupuesto incluye una carga básica de ocho misiles All-Up Round + Canister (AUR+C), cuyo coste también ha sido revisado al alza desde las estimaciones realizadas en 2023.
Aunque se considera que una producción a mayor escala podría reducir los costes unitarios, se contempla implementar nuevas medidas de supervisión presupuestaria. El Congreso ha sido instado a reforzar el control del gasto ante la escalada financiera del programa.
Críticas a la letalidad y fiabilidad del sistema
Más allá de las preocupaciones económicas, el sistema Dark Eagle ha sido cuestionado en cuanto a su letalidad. En 2024, la Oficina del Director de Pruebas Operacionales y Evaluación (DOT&E) expresó serias dudas sobre la fiabilidad del armamento, señalando una elevada tasa de pruebas fallidas y la carencia de datos consistentes.
El informe de la DOT&E advertía que “no hay datos suficientes para evaluar la efectividad, letalidad e idoneidad del sistema LRHW”. Esto podría derivar en un uso excesivo de recursos o en la ineficiencia operativa frente a los objetivos planteados por las fuerzas armadas.
Avances recientes en las pruebas
Fue recién en junio de 2024 cuando el Ejército de EE.UU., en coordinación con la Armada, logró llevar a cabo sus primeras pruebas exitosas de lanzamiento. Estas se realizaron desde Hawai hacia las Islas Marshall, marcando un punto de inflexión en la percepción del sistema.
Los misiles utilizados alcanzaron velocidades de hasta Mach 17 y distancias superiores a las 2.000 millas, acercándose por fin a los estándares de rendimiento esperados.
Características del sistema Dark Eagle
El sistema Dark Eagle ha sido desarrollado por Lockheed Martin y Dynetics. Está concebido como un sistema estratégico tierra-tierra de largo alcance, implementado en baterías compuestas por cuatro lanzadores móviles tipo TEL, cada uno equipado con dos misiles AUR, y un centro de comando y control.
En su fase de prototipo, el sistema fue diseñado para proporcionar una ventaja operativa sustancial, combinando velocidad hipersónica y precisión. Su inclusión en la estructura militar estadounidense representa una apuesta por tecnologías disruptivas en el ámbito de la defensa.
Una inversión con objetivos estratégicos
El proyecto busca no solo disuadir a adversarios estratégicos, sino también posicionar a EE.UU. como líder en armamento hipersónico. No obstante, las dudas técnicas y financieras amenazan con diluir su impacto si no se consolida la fiabilidad del sistema.
Con el segundo despliegue previsto para 2026, el sistema Dark Eagle se enfrenta al desafío de demostrar su valía en un entorno de creciente escrutinio político y técnico. Su desempeño en los próximos ensayos será clave para su futuro operativo.