El último deseo del comandante del 'Elcano' antes de entregar el mando el día 25

Luis Carreras-Presas se despide del 'Juan Sebastián de Elcano'

El comandante del buque escuela Juan Sebastián de Elcano, capitán de navío Luis Carreras-Presas, cerrará su etapa al frente el próximo 25 de julio tras completar dos cruceros de instrucción. Uno de ellos ha tenido una particularidad histórica: la presencia a bordo de la princesa Leonor.

Desde el casco centenario del velero más emblemático de la Armada Española, Carreras-Presas reflexiona sobre estos seis meses de navegación, marcados por retos personales y profesionales, pero también por momentos inolvidables.

Una misión de Estado y un viaje interior

El Juan Sebastián de Elcano regresó a Cádiz tras seis intensos meses en los que, además de su función formativa, representó a España en puertos clave del Atlántico y Sudamérica. En palabras de su comandante, ha sido una experiencia "muy inspiradora para un marino español".

Durante este periodo, el buque ha servido como plataforma académica y humana para 76 guardiamarinas y ha contado con la participación excepcional de la princesa Leonor. Su presencia ha despertado gran interés mediático, pero a bordo, según Carreras-Presas, "se ha vivido con normalidad y naturalidad".

El valor del compañerismo en alta mar

Lejos de tierra firme, las distancias no solo se miden en millas náuticas. La travesía implica una separación emocional y familiar para los tripulantes. "Lo más duro siempre es la despedida", reconoce el comandante. Pero también destaca el papel crucial del compañerismo: “nos apoyamos los unos a los otros cuando surgen dificultades personales”.

Esta cultura de apoyo mutuo y esfuerzo compartido fortalece lo que él llama “el carácter del marino”, forjado en la convivencia diaria y el contacto directo con la mar.

Una etapa marcada por la evolución

Carreras-Presas destaca la importancia de observar la evolución de los guardiamarinas durante el crucero. “Ver cómo avanzan en cada fase de su formación proporciona grandes satisfacciones”, afirma. También reconoce que su rol como comandante ha sido mucho más que una responsabilidad técnica: ha sido una tarea formativa y de liderazgo.

La princesa Leonor, una más entre sus compañeros

La princesa de Asturias ha sido una alumna más entre los 76 guardiamarinas. Aunque su presencia ha sido especial por su relevancia institucional, el comandante insiste en que la experiencia fue vivida con total naturalidad: “todos los cruceros son únicos para quienes los vivimos, y este no ha sido diferente”.

La futura jefa del Estado ha completado con éxito las exigentes fases del crucero, participando en las mismas tareas y funciones de mando que el resto de sus compañeros.

El legado de un comandante

Con casi un siglo de historia, el 'Elcano' ha vuelto a demostrar su excelente estado operativo. “Está muy bien mantenido y se comporta impecablemente”, dice Carreras-Presas tras haber navegado más de 20.000 millas en esta última campaña. Las condiciones de la mar variaron, pero tanto el buque como su dotación estaban preparados para todo.

30 años después, la misma esencia

El capitán recuerda que hace tres décadas también embarcó en el 'Elcano' como joven marino. Aunque reconoce avances técnicos, subraya que “la vida a bordo, las maniobras y las actividades en puerto mantienen la esencia”. Esa continuidad, unida al entusiasmo inquebrantable de los guardiamarinas, garantiza que el espíritu del buque se mantenga intacto.

Un adiós sin consejos, pero con gratitud

Ante la inminente llegada de un nuevo comandante, Carreras-Presas no ofrece consejos, pero sí deja una confesión: “Ha sido un auténtico privilegio ser comandante del Juan Sebastián de Elcano, y he disfrutado cada día de la vida a cinco nudos”.

Después de esta etapa, su balance es claro: repetiría encantado. Así se despide quien durante dos años ha capitaneado una de las misiones más simbólicas y exigentes de la Armada Española.

Más información oficial sobre el buque escuela puede consultarse en la web institucional de la Armada.