UNITAS 2025 sorprende con una inédita maniobra naval en el Atlántico

UNITAS 2025: maniobra naval con 18 buques y portaaviones

La edición número 66 de UNITAS 2025 avanza con un despliegue sin precedentes en aguas del Atlántico. En su fase de mar, una multitud de unidades navales ha protagonizado una maniobra conjunta que refuerza la cooperación entre países aliados.

El ejercicio, que coincide con el 250 aniversario de la Armada de Estados Unidos, reúne a más de veinte naciones en un entrenamiento que incluye operaciones aéreas, submarinas y de superficie. La última jornada dejó imágenes espectaculares que ya son parte de la historia naval contemporánea.

La fase de mar de UNITAS 2025 continúa dejando escenas inéditas en el Atlántico. En el marco de este ejercicio multinacional, 18 buques de guerra, dos submarinos y el portaaviones USS Harry S. Truman participaron en el PHOTOEX, una de las maniobras más llamativas por la magnitud de las formaciones navales y aéreas involucradas.

Este despliegue, organizado bajo la coordinación de la Armada de Estados Unidos, marca un hito en la cooperación marítima de la región. La maniobra incluyó operaciones de familiarización entre submarinos, entrenamientos antisubmarinos, pruebas de defensa aérea y ejercicios de tiro, con un incremento progresivo en la complejidad de los escenarios.

Un portaaviones al frente de la formación

La formación naval fue encabezada por el USS Harry S. Truman (CVN-75), portaaviones de la clase Nimitz que zarpó desde Norfolk el 19 de septiembre. Su liderazgo simbolizó el eje de la operación, acompañado de destructores, fragatas y buques de asalto anfibio de diversas armadas aliadas.

Entre las naciones representadas se encontraban Alemania, Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Ecuador, España, México, Panamá y Perú, que aportaron fragatas, corbetas, destructores y buques logísticos. El despliegue multinacional destacó también por la presencia de submarinos, como el estadounidense USS Oregon y el peruano B.A.P. Pisagua.

Participación europea y latinoamericana

La Armada Española envió tres unidades de primer nivel: el buque de asalto anfibio Galicia, la fragata Canarias y la fragata Juan de Borbón. A su vez, la Armada Argentina se hizo presente con el destructor ARA La Argentina, mientras que Brasil aportó la fragata Independencia.

En América Latina, la presencia fue amplia: Colombia con el ARC Almirante Padilla, Chile con la fragata Almirante Cochrane, Ecuador con la corbeta Manabí y el remolcador Imbabura, además de unidades de México, Panamá y Perú.

Imágenes aéreas y submarinas

Las imágenes difundidas por la Marina de Estados Unidos mostraron el impacto visual del PHOTOEX. Un avión de patrulla marítima P-8A Poseidon captó la formación desde el aire, revelando la magnitud del dispositivo y la coordinación entre las armadas.

En paralelo, se documentó la participación de submarinos como el USS Oregon y el B.A.P. Pisagua, que operaron durante los tres días de la fase Work-Up y que estarán también presentes en la próxima fase de escenarios simulados.

Una edición conmemorativa

UNITAS 2025 no solo representa el ejercicio naval más grande de la región, sino que también coincide con el 250 aniversario de la Armada de Estados Unidos. Este contexto añade un componente simbólico de gran relevancia, reforzando la proyección internacional de la flota estadounidense y sus aliados.

En total, 25 países forman parte de esta edición, con delegaciones de Europa, América y Asia. Entre ellos se incluyen Francia, Grecia, Italia, Japón, Países Bajos, Marruecos y República Dominicana, consolidando la naturaleza global de esta operación.

Un refuerzo de la cooperación naval

El objetivo de UNITAS es fortalecer la interoperabilidad entre las fuerzas navales de la región y aumentar la capacidad de respuesta ante amenazas comunes. Para ello, se realizan entrenamientos conjuntos en guerra antisubmarina, operaciones anfibias, defensa aérea y lucha contra el narcotráfico.

Con esta maniobra, UNITAS 2025 se consolida como la edición más amplia y simbólica de su historia. La magnitud del despliegue y la calidad de las imágenes difundidas refuerzan su papel como uno de los eventos militares más destacados del año en el Atlántico y a nivel internacional.