Agosto cambia el rumbo del euríbor: qué esperar de aquí a 2026

El euríbor sube en agosto y complica las hipotecas

Tras meses de descensos consecutivos y en un contexto de recortes de tipos por parte del Banco Central Europeo (BCE), el euríbor sorprendió en agosto con una nueva subida. El índice, que sirve de referencia para la mayoría de hipotecas variables en España, se situó en el 2,114%.

El cambio refleja la inestabilidad económica y política internacional, que ha obligado al BCE a pausar sus decisiones de estímulo. Analistas y organismos como Funcas ya trabajan con nuevas previsiones que apuntan a movimientos limitados, pero decisivos para millones de familias.

Qué dicen las previsiones de los analistas

En su último panel, Funcas anticipa un nuevo recorte de tipos este año hasta el 1,75%, nivel que se mantendría en 2026. Con este escenario, el euríbor se estabilizaría en torno al 1,9% a finales de 2026, sin volver a los valores negativos que marcaron la década anterior.

Sin embargo, los expertos advierten de la elevada incertidumbre. Factores como la evolución de la inflación, las tensiones comerciales o la política monetaria de la Reserva Federal de EE. UU. condicionarán el margen de maniobra del BCE y, con ello, la trayectoria del euríbor.

Proyecciones a corto y medio plazo

  • Escenario central: estabilización en torno al 2% durante 2025 y 2026.
  • Escenario optimista: descensos hasta el 1,9% a finales de 2026.
  • Escenario adverso: repunte si resurgen presiones inflacionistas o tensiones geopolíticas.

Gustavo Martínez, profesor de Finanzas de la Universidad Francisco Marroquín, apunta que la reciente subida “responde a las expectativas de endurecimiento monetario para controlar la inflación”. No obstante, coincide con otros analistas en prever una moderación hacia el entorno del 2%.

Impacto directo en las hipotecas

La evolución del euríbor es clave para los hipotecados a tipo variable. Según cálculos de portales especializados como Kelisto.es, una bajada del indicador por debajo del 2% tras el verano podría traducirse en un ahorro medio de más de 1.100 euros anuales en las cuotas revisadas en septiembre.

Además, el descenso del IRS a 15 años (Interest Rate Swap) presiona a la baja el precio de las hipotecas fijas, lo que intensifica la competencia bancaria y favorece la firma de nuevos préstamos.

Actividad hipotecaria en máximos

En el primer semestre de 2025 se registraron 243.257 hipotecas para compra de vivienda, un 25% más que en el mismo periodo del año anterior y la cifra más alta desde 2011. El sector prevé cerrar el año con récord histórico, impulsado por tipos más bajos y el dinamismo del mercado inmobiliario.

Factores de riesgo en el horizonte

El rumbo del euríbor dependerá de múltiples elementos externos. Entre ellos destacan:

  • La evolución del precio del petróleo y su impacto en la inflación.
  • Las decisiones de la Reserva Federal sobre tipos de interés y empleo.
  • La prolongación o escalada de conflictos comerciales y geopolíticos.

En este contexto, la volatilidad seguirá presente. El BCE mantiene su objetivo de inflación en torno al 2% a medio plazo, lo que hace improbable un retorno a tipos negativos. La tendencia apunta a una estabilización en torno al 2% hasta 2026, con oscilaciones puntuales.

El euríbor vuelve así al centro del debate económico en España. Su comportamiento no solo condiciona la política monetaria europea, sino también la economía doméstica de millones de hogares que afrontan la incertidumbre de cuánto pagarán por su hipoteca en los próximos años.