Cataluña lanza un plan de 300 M € para conquistar el futuro tecnológico

El Govern moviliza cientos de millones para avanzar en supercomputación, tecnología cuántica y chips.

Cataluña ha presentado una hoja de ruta plurianual con un presupuesto inicial de 300 millones de euros destinados a reforzar su sistema de investigación, con foco en tecnologías emergentes.

El objetivo es situarse entre las 50 regiones más innovadoras de Europa para 2030, apostando por infraestructuras punteras y talento científico.

El pasado 29 de septiembre de 2025, la Conselleria de Recerca i Universitats dio a conocer un plan estratégico que moviliza 300 millones de euros para fortalecer el ecosistema catalán de innovación. El proyecto se presentó como un paso decisivo para consolidar la posición de Catalunya en la vanguardia científica europea.

Uno de los pilares: ALBA II y modernización del sincrotrón

Una de las iniciativas más emblemáticas incluidas en el plan es la transformación del Sincrotrón ALBA en una instalación de **cuarta generación**, capaz de ofrecer mayor precisión y prestaciones. A través de un acuerdo con el Gobierno español, se prevé una inversión de 926,3 millones de euros entre 2025 y 2038 para impulsar el proyecto ALBA II. Este impulso refuerza que la instalación pase de ser una infraestructura nacional relevante a un nodo de investigación de alcance internacional. El Sincrotrón ALBA es la única fuente de luz de sincrotrón en España y tiene aplicaciones en materias como biomedicina, ciencia de materiales, química y energía.

La modernización permitirá reducir la dimensión del haz de luz, mejorar la luminosidad y acelerar los tiempos de medición, lo que le dotará de nuevas capacidades para abordar retos científicos del futuro.

El Valle de la Cuántica y otros focos emergentes

Otro eje relevante es la creación del Vall de la Quàntica, liderado por el Institut de Ciències Fotòniques (ICFO) en Castelldefels. Este ecosistema pretende articular centros de excelencia en computación cuántica, óptica cuántica y tecnologías cuánticas aplicadas, con el fin de atraer talento y evitar la fuga de conocimiento. La apuesta por lo cuántico se suma a otras líneas estratégicas, como la supercomputación (con el proyecto Marenostrum 6) o la fabricación de chips con materiales alternativos al silicio (proyecto “Innofab”).

Supercomputación y fábricas de IA

Dentro del plan también se impulsan “factorías de inteligencia artificial” gestionadas por el Barcelona Supercomputing Center, conectadas al nuevo superordenador Marenostrum 6. Estas infraestructuras pretenden actuar como plataformas de desarrollo y experimentación para empresas e investigadores, favoreciendo la transferencia tecnológica hacia el tejido productivo.

Innofab: chips del mañana

Innofab es una iniciativa destinada a producir prototipos de chips no basados en silicio. El propósito es posicionar Catalunya como actor clave en la cadena tecnológica europea de semiconductores, reduciendo la dependencia externa. En paralelo, se planean instalaciones universitarias y mejoras en la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Industrial de Barcelona (ETSEIB), así como proyectos piloto de descarbonización y la ampliación del Centro Nacional de Análisis Genómico (CNAG).

Fortalecimiento de la red CERCA y nuevos criterios de asignación

El plan incluye un aumento de 25 millones de euros para la financiación basal de los 42 centros de excelencia de la red CERCA, lo que representa un incremento del ~27,5 % respecto al estatus previo. 

Este refuerzo se acompaña de un cambio en el modelo de evaluación interna: se priorizarán la excelencia científica, la calidad y el impacto social frente a métricas cuantitativas tradicionales como la mera productividad.

Garantía de estabilidad financiera

Una financiación estructural más estable permitirá que los centros planifiquen a medio y largo plazo, asuman proyectos transformadores y compitan con otros ecosistemas europeos en condiciones más favorables.

Criterios de excelencia y transparencia

El nuevo modelo priorizará la transparencia, la coordinación institucional y la rendición de cuentas. Las convocatorias futuras se evaluarán bajo esquemas centrados en resultados, transferencia tecnológica y beneficios sociales.

El respaldo estatal: desbloqueo de 260 millones

Para hacer operativa esta estrategia, ERC logró un acuerdo con el Gobierno central para facilitar 260 millones de euros destinados a ciencia e investigación en Cataluña. Esa cifra reúne los 110 millones librados en 2024 que faltaban y los 150 millones correspondientes al ejercicio 2025.

La consellera Montserrat ha subrayado que estos fondos serán clave para empezar a activar las infraestructuras previstas, desde ALBA hasta el Valle de la Cuántica, los centros de biomedicina y los proyectos piloto de innovación regional. 

Desafíos y horizonte 2030

El plan reconoce retos estructurales existentes: dispersión del talento, rigidez burocrática, competencia global por recursos y dependencia de fondos externos. Para mitigarlos, se apuesta por alinear esfuerzos entre universidades, centros de investigación y sector privado.

La meta de situar Catalunya entre las 50 regiones europeas más innovadoras para 2030 implica que cada año se mida el avance frente a indicadores como publicaciones de alto impacto, captación de talento, patentes o participación en redes tecnológicas internacionales.

Este proyecto no solo representa una inyección económica: simboliza la ambición de articular un ecosistema científico capaz de sostenerse y proyectarse más allá del ciclo político. Si se materializa con coherencia y continuidad, podría cambiar el rumbo del sistema de innovación catalana.