El dato que revela la nueva dependencia de España para sostener sus pensiones

La cifra récord del Estado para sostener las pensiones muestra un cambio estructural preocupante

España ha alcanzado una cifra sin precedentes para mantener su sistema público de pensiones. A pesar de la mejora del mercado laboral, los ingresos por cotizaciones no son suficientes.

 

Una cifra histórica marca un cambio estructural

Durante los primeros nueve meses de 2025, el Estado ha transferido más de 40.000 millones de euros a la Seguridad Social. Esta cantidad, proveniente de los impuestos recaudados en el presupuesto general, representa una cuarta parte del total destinado al pago de pensiones.

Según el análisis de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), esta tendencia de aportación estatal no es coyuntural, sino estructural. A pesar del crecimiento de la afiliación a la Seguridad Social y de los salarios, las cotizaciones sociales no logran sostener el volumen de gasto actual.

El desequilibrio financiero se agudiza

Entre enero y agosto, el sistema ingresó 159.169 millones de euros y gastó 153.110 millones, generando un superávit técnico de poco más de 6.000 millones. Sin embargo, esta situación sería radicalmente distinta sin las transferencias estatales: el déficit superaría los 37.000 millones si se descontaran las partidas destinadas al Fondo de Reserva.

En concreto, las cotizaciones han aportado cerca de 117.000 millones, mientras que el resto procede directamente del Tesoro. Esto supone una desviación del modelo original, en el que las prestaciones se financiaban casi exclusivamente con las cotizaciones de trabajadores y empleadores.

El impacto del envejecimiento y la inflación

El gasto en pensiones, estimado en más de 216.000 millones para 2025, continúa creciendo debido a factores estructurales como la revalorización automática con el IPC y el envejecimiento de la población. La llegada de la generación del baby boom al sistema de jubilación incrementa la presión, y la AIReF prevé que para 2050 las transferencias estatales podrían alcanzar los 85.000 millones anuales, equivalentes al 5,5% del PIB.

La Seguridad Social, cada vez más dependiente

Desde 2017, las transferencias estatales han pasado de 16.280 millones a más de 40.000 millones en lo que va de año. El punto de inflexión fue 2020, con más de 45.000 millones, y desde entonces los niveles se han mantenido altos.

Esta evolución demuestra que el soporte estatal, que en su origen era un instrumento de emergencia, se ha consolidado como un elemento permanente del sistema.

El aumento del gasto en bajas médicas agrava la situación

Además del coste de las pensiones, la Seguridad Social ha destinado en solo ocho meses más de 11.700 millones a bajas laborales, un 12,6% más que en 2024. Esta cifra ha obligado a revisar al alza el presupuesto hasta los 14.795 millones, un 25% más de lo previsto inicialmente.

La evolución del gasto sanitario y laboral no fue contemplada en los presupuestos prorrogados de 2023, lo que ha generado una tensión adicional en las cuentas.

¿Un modelo sostenible a largo plazo?

El incremento continuo de las transferencias, combinado con un gasto creciente, plantea serias dudas sobre la sostenibilidad del modelo actual. La financiación basada en impuestos se ha vuelto imprescindible, alejándose del principio de contributividad que definía al sistema español.

Las cifras reflejan una transformación silenciosa pero profunda, donde la estabilidad de las pensiones depende cada vez más del Estado. La pregunta ahora es si esta fórmula podrá sostenerse en el tiempo o si será necesario reformular todo el sistema.