Nuevo aviso de Hacienda: esta es la cantidad máxima que puedes pagar en efectivo sin ser multado
El apagón del 28 de abril ha recordado a muchos la utilidad del dinero en metálico, pero también ha puesto sobre la mesa una realidad que pocos conocen: no se puede pagar cualquier cantidad en efectivo sin consecuencias.
La reciente caída del sistema eléctrico en buena parte del país dejó a millones de personas sin acceso a tarjetas, pagos móviles o transferencias. En medio del caos, el dinero en efectivo volvió a ser protagonista. Sin embargo, aunque llevar billetes en la cartera puede parecer una medida de precaución, su uso está más controlado de lo que algunos piensan. De hecho, existen límites legales para utilizarlo, y sobrepasarlos puede traducirse en multas importantes.
Desde 2021, con la entrada en vigor de la Ley de medidas de prevención contra el fraude fiscal, se redujo el umbral máximo permitido para pagos en efectivo. Lo que antes era un tope de 2.500 euros, ahora se ha fijado en 1.000 euros por operación. Esta medida busca limitar los pagos opacos, difíciles de rastrear, y frenar prácticas vinculadas a la economía sumergida.
- ¿Quién puede superar ese límite?
- Hacienda vigila y exige justificantes
- Un recurso útil, pero limitado
¿Quién puede superar ese límite?
El techo de 1.000 euros aplica tanto a ciudadanos españoles como a residentes. Sin embargo, existe una excepción: si quien paga no reside fiscalmente en España y es una persona física, puede abonar hasta 10.000 euros en metálico. La condición es que no tenga vínculos fiscales en territorio español, una salvedad pensada para facilitar las operaciones con turistas.
En cualquier otro caso, si el pago supera el umbral permitido, aunque sea fraccionado, la sanción puede alcanzar el 25% de la cantidad abonada. Por ejemplo, pagar 4.000 euros en billetes puede suponer una multa de 1.000 euros. Además, tanto el pagador como el receptor de ese dinero pueden ser penalizados.
Hacienda vigila y exige justificantes
Para reforzar el control, la Agencia Tributaria puede exigir pruebas del pago a ambas partes implicadas. Esto obliga a conservar tickets, facturas o cualquier justificante durante un periodo mínimo de cinco años. Esta documentación servirá como defensa en caso de inspección o de que se abra un expediente sancionador.
El delito prescribe a los cinco años desde que se comete la infracción, pero la sanción asociada empieza a contar desde el día en que se declara firme la resolución administrativa.
Un recurso útil, pero limitado
Llevar dinero en metálico puede salvarte en momentos como un apagón. Pero conviene saber que su uso está limitado por ley. Pagar más de lo permitido puede salir caro. En tiempos donde todo queda registrado, el efectivo sigue teniendo su lugar, aunque cada vez más acotado por Hacienda.