Prepare España para el mismo ajuste que impone Dinamarca a sus jubilados
La reforma iniciada en Dinamarca —que eleva la edad de jubilación hasta los 70 años— ha disparado las alarmas sobre el futuro de las pensiones en España. Un economista relevante ya advierte: este escenario será probable aquí también.
La presión demográfica y el agotamiento de la hucha de las pensiones abren la puerta a una revisión inevitable de nuestro sistema. ¿Cómo y cuándo se producirá? El desarrollo comienza en el siguiente párrafo.
Dinamarca marca el paso
Dinamarca ha aprobado una reforma que elevará la edad legal de jubilación a los 70 años en 2040, convirtiéndose en el país de la Unión Europea con la edad de retiro más alta. Actualmente es de 67 años y subirá progresivamente: 68 en 2030 y 69 en 2035.
Esta medida forma parte de un sistema que vincula la edad de jubilación a la esperanza de vida. El objetivo oficial es asegurar la sostenibilidad de las finanzas públicas a largo plazo.
España en el espejo: primera alerta
El economista Santiago Niño Becerra ha advertido en La Ventana de Cadena SER que las razones demográficas danesas están presentes también aquí, y que “esto acabará llegando a España”.
Añade que “la letra pequeña” del modelo nórdico sí contempla matices según especialización profesional, pero el patrón es el mismo: subir la edad de jubilación, revisar el cálculo de la pensión (incluyendo toda la vida laboral) y penalizar las anticipaciones.
¿Qué propone Niño Becerra?
- Elevar la edad de jubilación por etapas, en función de la esperanza de vida.
- Calcular la pensión con toda la vida laboral, no solo los últimos 35 años.
- Aumentar penalizaciones para quienes opten por la prejubilación.
Estas recomendaciones buscan aliviar el déficit estructural del sistema de pensiones español, que depende de una hucha hoy más debilitada que hace una década.
Otro punto de vista: Gonzalo Bernardos
Por su parte, el profesor Gonzalo Bernardos coincide en que España seguirá los pasos de Dinamarca “más tarde o temprano”, argumentando que subir la edad de retiro es menos gravoso que aumentar impuestos.
¿Cómo afectaría a los españoles?
Actualmente, la edad media efectiva de jubilación en España es de 65,2 años, frente a los 64,4 años de 2019. El 11,4% de las nuevas altas en 2025 corresponden a jubilaciones demoradas —el doble que en 2019, cuando eran el 4,8%.
En 2027 vence la extensión progresiva de la edad de retiro establecida en 2011. Tras la reforma del Gobierno de Zapatero, se fija en 67 años con al menos 38,5 años cotizados. Ni siquiera esta edad está exenta de sucesivos ajustes si no se abordan las presiones demográficas.
Un reto fiscal y social
Finanzas públicas al límite
El modelo de reparto, donde los actuales trabajadores financian las pensiones de los jubilados, se resiente por el envejecimiento poblacional y la baja natalidad. Según datos oficiales, la ‘hucha de las pensiones’ representa solo el 0,4 % del PIB, comparado con el 11,2 % de Portugal o el 46,3 % de Corea del Sur.
Alternativas y compensaciones
- Reformas fiscales para aumentar las cotizaciones.
- Fomento del ahorro privado (planes de pensiones).
- Mayor año laboral efectivo: prolongar la vida profesional para equilibrar la cuenta pública.
Perspectiva española y europea
El sistema español ya implementó el Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI), que ajusta la pensión según demografía. Pero diversos informes —como el del Banco de España— subrayan la necesidad de reformas más profundas.
Varios países europeos, entre ellos Alemania y Francia, también exploran ese vínculo automático entre edad de jubilación y esperanza de vida; Francia ya ha experimentado protestas por incrementos similares.
¿Qué puede ocurrir en España y cuándo?
- 2027: culmina la edad ordinaria de 67 años; nueva reforma pendiente.
- 2030‑2040: posible calendario escalonado hacia los 70, como en Dinamarca.
- Étapes según profesión: profesiones con desgaste físico podrían recibir excepciones parciales.
Frente a esta perspectiva, los economistas coinciden: la anticipación y la planificación son clave. Afecta tanto a la vida laboral como a la previsión individual para una jubilación digna.
España ya camina hacia la senda marcada en Dinamarca: subir la edad de jubilación en línea con la esperanza de vida. Las herramientas para mitigar el impacto están sobre la mesa. Ahora, se requiere voluntad política y consenso social para que el sistema no quiebre.
Lo imprescindible es iniciar el diálogo sobre la reforma ahora, con tiempo y claridad. La alternativa será más abrupta y menos justa.