Catalunya toma una decisión urgente por el colapso en los exámenes de conducir
Una cifra récord de aspirantes sin fecha para examinarse
El colapso en los centros de examen de la Dirección General de Tráfico (DGT) en Catalunya ha alcanzado niveles históricos: más de 70.000 personas se encuentran en lista de espera para realizar la prueba práctica del carnet de conducir. La situación afecta especialmente a las categorías de motocicleta y transporte de mercancías peligrosas.
La acumulación de solicitudes y la escasez de personal examinador han provocado que algunos aspirantes enfrenten esperas de más de cuatro meses desde que aprueban la prueba teórica. Esta demora no solo afecta a jóvenes que desean acceder a su primer empleo, sino también a profesionales que necesitan el permiso para trabajar.
Refuerzo inmediato con nuevos examinadores
En una reunión celebrada en Barcelona, la consellera d’Interior i Seguretat Pública, Núria Parlon, junto al director del Servei Català de Trànsit (SCT), Ramon Lamiel, y el director de la DGT, Pere Navarro, han acordado la incorporación inmediata de 25 nuevos examinadores. Estos refuerzos se sumarán a los 138 ya operativos en diversas jefaturas del territorio catalán.
Según Navarro, esta medida busca agilizar el ritmo de pruebas y aliviar la saturación actual. Además, se prevé la llegada de más profesionales durante 2026, aunque sin un calendario definido por el momento.
Un plan de colaboración para descentralizar el proceso
El Servei Català de Trànsit se ha ofrecido a asumir tareas de apoyo para descongestionar el sistema. Entre las iniciativas planteadas figura la creación de un grupo de trabajo conjunto con la DGT que abordará:
- El rediseño de cursos de formación en seguridad vial para nuevos conductores.
- La revisión del sistema de recuperación de puntos.
- La regulación de los centros de reconocimiento médico.
- La posible transferencia de competencias para gestionar exámenes de moto (categoría A) y transporte de mercancías peligrosas.
Impacto en movilidad y empleo
Desde el Departament d’Interior insisten en que este retraso afecta directamente a la movilidad, el acceso al empleo y la vida cotidiana de miles de familias. Por ello, se impulsarán nuevas fórmulas de cooperación territorial que permitan una respuesta más inmediata según las necesidades de cada comarca.
En este contexto, ya se han abierto puntos de examen en las comarcas de la Garrotxa y el Ripollès, con el objetivo de reducir desplazamientos y acortar los tiempos de espera.
Una gestión más ágil y con garantías de seguridad
Las autoridades destacan que la intención es mantener la calidad y la seguridad del proceso, incluso si se descentralizan algunas competencias. Trànsit quiere convertirse en un interlocutor clave para garantizar una gestión más eficiente de los exámenes prácticos.
La situación actual ha reactivado el debate sobre la modernización de los procesos de obtención del permiso de conducir y el papel que pueden jugar las administraciones autonómicas en su gestión.
Con este plan en marcha, se abre una vía para resolver uno de los cuellos de botella más graves en el sistema de tráfico y movilidad en Catalunya.