La Guardia Civil accede a una nave en Cuenca y descubre un hallazgo inesperado en un congelador
En una operación reciente en la comarca de la Alcarria, la Guardia Civil ha llevado a cabo una investigación que ha revelado prácticas de caza ilegal. Las actuaciones se iniciaron tras recibir alertas de actividades sospechosas en la zona.
Durante las inspecciones, los agentes del Seprona descubrieron indicios que apuntaban a la utilización de métodos prohibidos para la caza, lo que llevó a una serie de registros en propiedades vinculadas al principal sospechoso.
En una operación reciente en la comarca de la Alcarria, la Guardia Civil ha llevado a cabo una investigación que ha revelado prácticas de caza ilegal. Las actuaciones se iniciaron tras recibir alertas de actividades sospechosas en la zona.
Durante las inspecciones, los agentes del Seprona descubrieron indicios que apuntaban a la utilización de métodos prohibidos para la caza, lo que llevó a una serie de registros en propiedades vinculadas al principal sospechoso.
Operativo del Seprona en la Alcarria conquense
La Patrulla del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil de Cuenca inició una operación contra el furtivismo en la comarca de la Alcarria, tras recibir informaciones de cazadores y residentes locales sobre posibles actividades de caza ilegal.
Durante el verano de 2024, se realizaron dos intervenciones en mayo y julio, donde los agentes detectaron actividades furtivas nocturnas. Se sorprendió a varias personas utilizando medios prohibidos, como cazar desde vehículos con focos luminosos para localizar animales, en zonas de seguridad y sin las autorizaciones correspondientes. Estas prácticas no solo vulneraban la normativa sobre caza, sino que también suponían un peligro para la seguridad de las personas y bienes, debido al uso inadecuado de armas.
Inspecciones en taxidermias
Entre marzo y abril de 2025, la Guardia Civil llevó a cabo inspecciones en varias taxidermias ubicadas en las provincias de Cuenca, Guadalajara y Madrid. El objetivo era seguir el rastro de posibles trofeos obtenidos de forma ilícita.
Descubrimiento en una nave industrial
La operación dio un giro cuando los agentes inspeccionaron una nave y un local industrial vinculados al investigado. Allí encontraron un arcón congelador que contenía 18 trofeos de caza mayor: 15 corzos, una cabra montés, un gamo y un jabalí, todos almacenados sin ningún tipo de registro ni justificación legal de su origen.
Consecuencias legales y administrativas
El joven de 20 años fue investigado por un presunto delito contra la protección de la flora y la fauna. Además, se levantaron múltiples actas por infracciones administrativas en materia de caza y armas.
- Delito penal: Presunto delito contra la protección de la flora y la fauna.
- Infracciones administrativas: Diversas en materia de caza y armas.
Las diligencias instruidas han sido remitidas al Juzgado de Instrucción número 4 de Cuenca y comunicadas a la Delegación Provincial de Desarrollo Sostenible de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha.
La Guardia Civil destaca la importancia de la colaboración ciudadana en la detección de actividades ilegales y recuerda que este tipo de prácticas afectan gravemente a la fauna silvestre y a la seguridad del entorno rural.