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photo_camera Mobiliario urbano inteligente.

Innovadores

EDIGAL busca que las administraciones públicas den un giro para que triunfen modelos urbanísticos sostenibles

En España tenemos un número de elementos de mobiliario urbano superior a la media europea, pero con menor valor añadido

Descubrimos por qué las administraciones públicas deberían apostar por modelos basados en la fabricación y el diseño local, así como por ciudades que piensen en las personas, la generación de talento y el medio ambiente. Hablamos con Iago Martínez Garrido, gerente de Edigal, que apuesta por dar una segunda vida a materiales reutilizados de cada municipio para convertirlos en bancos, papeleras, aparcabicis... Triunfa la sostenibilidad.

¿Qué tendencias observas en el sector de mobiliario urbano?

Todo apunta a una mayor sensibilidad en cuestiones medioambientales, es decir, considerar el origen y tipo de materiales utilizados en todo lo instalado en las calles. Es cierto, que todavía estamos en punto muy malo en este sentido, ya que el 95% de lo que se utiliza aún es material de bajo coste que proviene de importación (asiática fundamentalmente). Sin embargo, además de buscar la sostenibilidad, parece que los responsables urbanísticos están buscando también elementos con mayor diseño y tecnología, con el fin de integrarse mejor en cada entorno y que el mobiliario urbano aporte servicios útiles para los nuevos hábitos de nuestra vida.

¿Qué debe tener una ciudad para que sea considerada smart city?

Creo que una ciudad inteligente es la que piensa en las personas (100% accesible para todos los ciudadanos, con servicios útiles…) y el medioambiente (materiales respetuosos con poca huella de carbono, fabricados en economía local para que permita el reparto de riqueza y con estética que ponga en valor a cada entorno específico). Además, una smart city debe generar y atraer talento, para ello debe aportar tecnología y una apuesta por la investigación y la innovación, así como por las energías renovables.

Al trabajar también a nivel internacional, ¿qué diferencias encuentras entre España y otros países?

En España tenemos un número de elementos de mobiliario urbano superior a la media europea, pero con menor valor añadido y apostando poco por la diferenciación de cercanía. Aquí casi todo lo que compran las administraciones es fabricado fuera del país y con poco grado de talento.

¿La contaminación lumínica es una de las principales preocupaciones que existen en el sector?

La contaminación lumínica es algo contra lo que se está peleando en los últimos tiempos, creo que se cumplen en las instalaciones nuevas muchos de los parámetros requeridos por iniciativas como las de slowlight. Pero seguimos echando en falta que se tengan en cuenta otros materiales utilizados en las instalaciones de alumbrado público y en los centros de mando.

¿Qué más aspectos además del alumbrado público se deben tener en cuenta para construir ciudades sostenibles?

Insistimos en que pensamos que para tener una sociedad sostenible debemos invertir para que, por ejemplo, diseñadores técnicos locales puedan trabajar en su ciudad sin tener que emigrar. También fomentar que sea el tejido empresarial pequeño y mediano que nos rodea el que fabrique para que se pueda mantener empleo de calidad y crecer en medios productivos, así como colaborar para que exista un precio justo que permita mantener y aumentar el bienestar general. Por último, destacar que para construir ciudades sostenibles debemos hacer atractivo el urbanismo a través del diseño y la tecnología.

¿Es complicado crear diseños ecológicos y que también sean funcionales?

En absoluto es difícil combinar ecología y funcionalidad, se trata más de cuestiones económicas que técnicas, pensamos que la apuesta en investigación genera muchos más beneficios que pérdidas. La idea equivocada de que lo barato sin consideraciones ambientales es lo funcional, no traerá más que pobreza.

Desde el nacimiento de Edigal hasta la actualidad, ¿cómo ha evolucionado la compañía?

Edigal es una empresa familiar que hace 27 años se pone en marcha con el eje central de buscar la satisfacción de los mercados a los que se dirige, intentando escuchar las necesidades u oportunidades para dar rienda suelta a la creatividad y ganas de hacer cosas nuevas. La evolución de la empresa va hacia el talento y vocación de servicio útil, pretendemos un mundo un poco mejor poniendo nuestro granito de arena en la medida que podamos, colaborando con industrias auxiliares cercanas, siendo fieles a sus proveedores, clientes y trabajadores.

Vamos a intentar certificar y demostrar dicha intención con sellos que aporten garantías de que tenemos la menor huella de carbono posible, condiciones laborales dignas, cumplimos nuestros compromisos e invertimos en investigación.

¿Cuáles serán entonces los próximos objetivos de Edigal?

Entre los próximos objetivos se encuentran generar esta cultura en nuestro entorno y que las administraciones públicas se comprometan a dar un giro para que modelos como el nuestro triunfen y no tengamos que buscar fuera obligatoriamente, que salir fuera sea un acto de crecimiento voluntario.

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