Guindilla a los pirómanos de contenedores que atacan Retiro y Arganzuela
El distrito de Retiro vivió una noche de auténtica tensión marcada por una sucesión de ataques vandálicos que transformaron sus calles en lo que los vecinos han descrito como una zona de guerra. En un recorrido de apenas dos kilómetros y media hora a pie se registraron incendios en cadena que afectaron gravemente al mobiliario urbano y a vehículos privados. El rastro de destrucción comenzó cerca de las diez de la noche en la confluencia de O'Donnell con Fernán González donde el fuego alcanzó a un coche y a un árbol obligando a la primera intervención de los bomberos.
Una cronología de ataques coordinados
La tranquilidad del viernes desapareció en cuestión de minutos debido a una serie de avisos casi simultáneos que obligaron a desplegar varias dotaciones de emergencia. Tras el primer incidente en la calle Menorca se registró otro incendio apenas cinco minutos después en un punto muy cercano demostrando que el autor o autores se desplazaban con rapidez por el barrio de Ibiza. El vandalismo continuó su ruta hacia el sur afectando a depósitos de residuos en la calle Menéndez Pelayo y la plaza de Mariano de Cavia donde el calor de las llamas llegó a fundir parcialmente la carrocería de los automóviles estacionados.
La investigación se extiende hasta Arganzuela
A pesar de la movilización de la Policía Municipal y el Ayuntamiento de Madrid los ataques no cesaron con el cambio de día. Ya entrada la mañana del sábado el fuego se trasladó al distrito de Arganzuela concretamente a la zona de General Lacy junto a la estación de Atocha donde nuevas llamas calcinaron dos motos y un vehículo. Actualmente las autoridades mantienen abierta una investigación para identificar a los responsables de esta cadena de sabotajes que ha dejado un rastro de coches destrozados y una profunda preocupación entre los residentes de la zona centro.