Tolox y su “cohetá”

Firma: Miguel López y María Vera.

Superado el meridiano agosteño, a los pies del Parque Nacional de la Sierra de las Nieves, a una hora de la capital de la Costa del Sol, se ubica Tolox una villa de 2.374 habitantes que, en estas fechas, triplica su población. Este aumento demográfico se debe en gran medida a sus fiestas patronales que reúnen cada año a todas aquellas personas a las que les une algún vínculo con esta localidad que se localiza a los pies del Torrecilla (1919 m.) y es reconocida mundialmente por sus aguas termales y su centenario Balneario de Agua Amargosa.

Firma: Miguel López y María Vera.

Historia y tradición

Roque nació en Montpellier (Francia), hacia 1295, a pesar de existir diversas variantes aportadas por diferentes historiadores. Montpellier por aquel entonces pertenecía a la Corona de Aragón. Era hijo del matrimonio formado por Juan Roch y Liberia, familia acomodada e influyente en la ciudad gala. Tras numerosos problemas para engendrar y tras encomendarse en infinidad de ocasiones a Nuestra Señora de las Tablas, patrona de Montpellier, consiguieron dar vida a Roque con avanzada edad, hijo único que heredaría todas las posesiones y poder familiar antes de la veintena, cuando queda huérfano. Roque recibiría formación en los pupitres dominicos, para posteriormente estudiar medicina, igualmente formaba parte de la Orden Tercera Franciscana Seglar de Montpellier, aún sin ser franciscano como apuntan algunos datos profesó el espíritu siguiendo la doctrina impartida por San Antonio de Padua años antes en Montpellier, tras ser enviado por el Papa Honorio III. Vende y cede su vasto patrimonio y decide dirigirse Roma, durante el trayecto se cruza con la epidemia de peste que asolaba gran parte de Europa, ahí comenzaría su contacto con dicha enfermedad, por aquel entonces comienzan a relatarse hechos en los que coinciden todas las fuentes, ayuda a los necesitados además de sanaciones que se le atribuyen. Sería también contagiado y sufriría en primera persona la devastación. Recorre  la Toscana y se hospeda en Acquapendente en la región de Lacio, en su hospital atendió a numerosos enfermos para después llegar a Roma, donde se postró ante la tumba del apóstol San Pedro, antes de emprender el regreso a Montpellier. Entre Rímini y Piacenza asegura la tradición que quedó contagiado, buscó refugio en un bosque, lugar que fue detectado por un perro de una casa cercano que a diario lo visitaba y le hacía llegar un panecillo de la mesa de su amo. Un día el dueño siguió al can y descubrió al maltrecho Roque, lo recogió, lo curó y se sumó a su causa, era Gottardo Pallastrelli, se considera su primer biógrafo. La intensa labor del peregrino atenuaba la destrucción y muerte que dejaba a su paso la terrible peste. Roque decidió regresar a su tierra, a la altura de Angera, a orillas del lago Maggiore, lo confundieron con un espía y fue encarcelado, donde falleció cinco años más tarde, en la mañana del 16 de agosto de 1327 en Voghiera. Únicamente revelaría su identidad a un sacerdote días antes de su fallecimiento. Fue sepultado con toda solemnidad. Sus restos mortales se conservan principalmente en la iglesia de San Rocco de Venecia (Italia) desde 1485, una reliquia de su tibia se localiza en la iglesia de San Pablo de Montpellier junto a su bastón de peregrino. Fue canonizado el 26 de octubre de 1629 por el papa Urbano VIII. Es uno de los tres patrones del peregrino, junto a San Cristóbal y San Rafael. La Iglesia lo nombra abogado ante la peste y epidemias, protector de cirujanos y enfermeros, igualmente se solicita su intercesión ante las complicaciones para engendrar, como le aconteció a sus padres. Su devoción está universalmente propagada y son numerosos los pueblos de España los que celebran con cultos, procesiones y fiestas su patronazgo en estas fechas.

Firma: Miguel López y María Vera.

Tolox y San Roque

Según actas capitulares de 1749 y los estudios realizados por el cronista de la localidad, el desaparecido Virgilio Ruíz,  San Roque era ya patrón de Tolox en esa fecha y su vinculación se remonta anteriormente a los documentos hallados en el archivo municipal. En 1864, siendo alcalde José Valentín García, con fecha 10 de agosto, se prohibieron las armas de fuego durante la procesión, pues era disparando al aire con ellas como se festejaba en Tolox el día de San Roque, desde entonces fueron los cohetes los encargados de anunciar su día grande. Así lo celebraban los jornaleros que cada año desde tiempos pretéritos partían hasta la campiña gaditana y sevillana. A su regreso y divisando ya el pueblo comenzaban a lanzar cohetes en la víspera de la festividad, era también una forma de anunciar las cuadrillas a sus familias que ya estaban de vuelta para disfrutar de los días con los suyos, las arduas labores habían obtenido recompensa y  bienestar para tiempos venideros.

Tal es la veneración del pueblo por su patrón, que cuenta con tres imágenes del mismo. La imagen que es procesionada y preside el altar mayor parroquial,  es obra del taller de Francisco Buiza y se adquirió en 1969, realizada en madera de pino de Flandes, adquirida por 65.000 pesetas de la época. Representa a San Roque vestido de peregrino, con báculo en su mano derecha y acompañado por un perro. Se puede observar la herida de su pierna, de la boca del animal pende una rosquilla. Adquirido por los donativos populares que también dieron para promover y erigir una ermita a dos kilómetros del núcleo urbano, donde fue trasladada la imagen sustituida y una capilla parroquial para la nueva efigie.

Con el paso de los años y con la finalidad de poder realizar una romería (se celebra el fin de semana anterior al inicio de la feria en honor a San Roque), se adquirió una imagen seriada de San Roque de menor tamaño, la cual se encuentra en la citada ermita, recibiendo visitas a diario y los primeros cohetes de la mañana del 16 de agosto. La anterior imagen que fue suplida por la de Buiza preside la capilla del cementerio municipal y la anterior a ella fue destruida en la guerra civil y solo se conserva el perro en el Museo local.

Fiel al calendario, Tolox conmemorar cada 16 de agosto su día más grande. En los últimos tiempos solo se recuerda la suspensión por el azote del COVID en 2020 y 2021 y en el pasado siglo XX en el año 1936 con motivo del estallido de la guerra civil, fecha en la que fue fusilado el párroco de aquel entonces, Celedonio Martín Tinoco y destruida la imagen.

La “cohetá” de Tolox

Tolox celebra la mayoría de los acontecimientos agradables de su cotidianeidad lanzando cohetes al aire, motivo de agradecimiento por lo conseguido. Son puntuales durante el año y superan las cifras habituales cada 16 de agosto.

Según los últimos datos recabados por el propio Ayuntamiento, apuntan a que pueden ser lanzados alrededor de 60.000 cohetes desde el amanecer del día de la festividad, siendo las horas de mayor intensidad durante la procesión. En especial, destaca el itinerario por la plaza Alta, la calle Ancha o la plaza de la Constitución (conocida como plaza de los Poyos). Hace años el lanzamiento de cohetes duraba toda la madrugada previa y se prolongaba hasta el ocaso. Los elementos pirotécnicos se adquieren en un recinto autorizado, a la entrada de la localidad, y su lanzamiento se restringe a determinadas zonas del itinerario procesional.

Sus andas, reúnen a una treintena de vecinos del pueblo que lo procesionan contando con dos turnos que rotan en mitad del itinerario, ya que, desde que sale de la parroquia hasta su retorno, no se detiene. El trono es exornado con claveles y gladiolos rojos que en su mayoría son donaciones anónimas de devotos. Hasta la abolición del servicio militar obligatorio, fueron los reemplazos que volvían de haber servido a la patria los que portaban al Patrón, previo permiso de sus jefes de unidad que atendían la solicitud pertinente del párroco y les autorizaban a hacerlo.

La procesión se inicia en torno a las doce del mediodía tras la misa, que se oficia, en la parroquia de San Miguel Arcángel, y es acompañada por la banda de cornetas y tambores de Tolox por las principales calles del municipio. La formación musical cuenta también con escuadra de gastadores y banderines, recordando a las antiguas formaciones militares, ya que sus notas forman parte de composiciones castrenses que se reagrupa cada año para acompañar al Patrón con jóvenes y mayores además de acompañar con sus sones los desfiles procesionales de Semana Santa en Tolox y localidades cercanas.

Tolox está en fiestas y el próximo 16 de agosto celebra su día grande. San Roque, entre estruendo, historia y devoción.